Geropio
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Hola a todos, bienvenidos al prologo del proyecto que había hablado anteriormente en mi post anterior: Operación Libertad.
Sin más preámbulo, espero que disfruten esta novela, la pasen bien. Cada capitulo será publicado cada viernes. ¡Disfruten! uwu
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Operación Libertad: Prologo
En algún lugar del desierto arábigo, había dos hombres caminando sin rumbo fijo, quien sabe a dónde iban, pero solo ellos lo sabían. Estos dos hombres iban por aventuras, tesoros y pasar buenos momentos. Nuestro principal héroe se llamaba Friedrich Bernstein, era un hombre de 42 años, vestimenta sacada de película de aventuras con camisa y pantalones cortos, armado con un machete y un elegante fez, estaba encaminado a buscar un templo perdido en el tiempo junto con su amigo de aventuras y ayudante, Chuck Sloboda, un poco torpe, pero con mucha valentía y fuerza física. Ambos se conocieron en un trabajo que realizo Friedrich en Bulgaria, donde buscaba el tesoro de un rey tártaro y le pidió ayuda a Chuck. Lo único que recibieron del trabajo fue una larga persecución por parte de unos mercenarios por todo el país. Desde entonces viajan juntos buscando diversión.
¿Dónde se supone que está ese templo? –Preguntaba Chuck mientras buscaba una botella de agua.
Exacto, my friend, dónde está el templo es la gran pregunta que nos hacemos y es nuestro trabajo averiguarlo, pero claro, no estaremos por siempre caminando sin rumbo por el desierto. –Respondía Friedrich mientras sacaba un mapa enrollado de su bolsillo.
Ahora lo que tenemos que hacer es guiarnos con las estrellas –Decía nuestro trotamundos señalando al cielo y luego volviendo a mirar al mapa para revisar unos puntos marcados en el mapa.
Friedrich, es de día, son las 3:40 PM, aquí no hay ninguna estrella aparte del Sol, que nos está haciendo parrilla, creo que estás empezando a delirar por el calor –Acotaba Chuck mientras tomaba un largo sorbo de agua.
Oh no, mi amigo, déjame que te explique –Friedrich intentaba que Chuck entienda mientras le daba leves golpes en su pelada cabeza.
Puede ser que sea de día, pero eso no nos va a detener. Las estrellas no se ven en el día pero siguen allí, solo está el estúpido sol que se quiere llevar toda la atención –Acto seguido, Friedrich, señalo unos puntos marcados en el mapa. ¿Recuerdas aquel mercado, donde les pregunte a unos mercaderes si conocían el templo perdido de Ra y lo único que hicieron fue marcarme unos puntos y líneas por aquí? Resulta que no son solo simples dibujos, son constelaciones, específicamente las de Cáncer y Tauro. Tienen una unión sobre todo aquí, en este punto. Creo que aquí es donde puede estar el templo.
La pregunta ahora, donde estamos actualmente nosotros –Preguntaba Chuck mientras miraba a su alrededor. Yo solo veo arena y más arena… espera, ¡Ahí hay un oasis!
Friedrich volvió a mirar el mapa.
Parece que el oasis también está marcado en el mapa, uno de los puntos de la constelación dice "waha", y eso es "Oasis" al español. Hmmm… el único camino que tenemos que seguir es ir al oasis y luego todo derecho hasta el sureste.
Perfecto. Descansemos un poco en el oasis, este calor me estaba matando y eso que traje un sombrero –Decía Chuck desesperado por un descanso.
Pararon en el oasis a relajarse un momento, ya que sabían que llegar hasta el templo iba a ser difícil. Se colocaron bajo la sombra de una palmera
Bernstein, mi amigo, cuéntame algo que nunca te pregunté… ¿Qué tanto llevas haciendo esto? –Preguntó el curioso Chuck
Friedrich se acomodó en su lugar y procedió:
Verás… siempre desde pequeño quise ser aventurero, mi padre lucho en la última parte de la Segunda Guerra Mundial, combatió contra esos japoneses que nunca se rendían y bueno, nunca pude verlo en persona, murió en Okinawa. Siempre quise ser grande como lo fue mi padre, no quería entrar al ejército y por suerte no termine siendo elegido para ir a Vietnam, porque temía que corriera el mismo destino que papá… entonces mi madre me dijo en esa época que si tenía un sueño, que no había nada para impedirlo y lo buscara. Empecé a ganar dinero haciendo trabajitos pequeños y luego vinieron las cosas grandes y serias, y aquí estoy, en medio del desierto contigo, buscando un templo que no sé sabe si existe. Pero así son las aventuras, ¿No?
Tienes razón hermano… ¿Cómo está tu esposa?
¿María? Los doctores aún no saben cuándo llegará el momento… -Suspiraba Friedrich
Tranquilo mi amigo… ella está en buenas manos, lo sé. ¿Tienes planeado seguir con este trabajo luego de esta búsqueda?
Se supone que me jubilaría después de esto, si sigo vivo después de esto claro, je.
Cállate, saldremos con un buen botín de ese templo, ten fe.
Dijiste que saldríamos con un buen botín de varios lugares, varias veces y con lo único que salimos fue con polvo y sangre en las manos.
Tranquilo Friedrich, tengo un buen presentimiento de ese templo. Me pregunto que habrá igual. Deberíamos seguir, ¿No?
Tienes razón.
Los dos aventureros siguieron camino al templo perdido bajo el fuerte sol y 40°C. Luego de seguir varios kilómetros a pie, cuando parecía que sus esperanzas de encontrar el templo se iban a desvanecer…
¡Friedrich, mira adelante, una tormenta de arena enorme! –Advirtió Chuck mientras divisaba como un tornado gigante hecho de arena que venía en dirección a ellos.
Maldita sea… ¡Corre! –Grito Friedrich pero mientras corría junto con su amigo, se dio cuenta que la tormenta era más rápida que ellos.
Rápidamente, la tormenta los succiono con una fuerza impresionante, salieron volaron para quien sabe dónde y quedaron inconscientes en el suelo.
Cuando nuestros héroes despertaron, parecía que se encontraban dentro de la gran tormenta de arena. A su alrededor no había más que paredes de arena, se encontraban en el ojo de la tormenta, sin embargo, enfrente de ellos había…
¡Mira Chuck, un templo enorme! –Señalo triunfante Friedrich
Efectivamente, delante de ellos se encontraba un templo, no tan grande pero tampoco tan pequeño. En la entrada se veía que había un pasillo largo que daba a un salón que apenas se podía ver al final. Cuando recobraron las fuerzas, comenzaron la búsqueda del tesoro dentro del templo.
Ten cuidado Chuck, este lugar puede estar plagado de trampas. –Observaba cuidadosamente cada rincón del pasillo Bernstein.
Este lugar parece muy abandonado, ¿No lo crees? –Decía Chuck viendo las telarañas que había por todas partes y volvía a recalcar: Digo… a pesar de ser un viejo templo, claro
No parece que haya nada, es más, hay varios esqueletos adelante, tal vez ellos ya activaron todas las trampas –Mientras más se acercaban al salón de adelante, más era la cantidad de huesos humanos en el camino.
Al final, no había ninguna trampa. Nuestros trotamundos se adentraron en un gran salón, que estaba repleto de artilugios viejos y restos de esqueletos. Sin embargo, Friedrich y Chuck concentraron su mirada en los esqueletos y en los jeroglíficos, los cuales, estos últimos, estaban por todas las paredes.
¿Sabes que significan estos símbolos hermano? –Dijo Chuck mientras observaba con pena los restos de aquellos que intentaron descubrir que tesoro se ocultaba en el templo.
Aguarda un momento, no soy tan experto en leer jeroglíficos –Recalcaba Bernstein mientras sacaba un bloc de notas con muchos dibujos y anotaciones.
Mientras Friedrich leía de a poco los dibujos en la pared, Chuck inspeccionaba las cosas que había en el salón. Pero había algo que no se fijaron bien. En el fondo del salón, había un altar, donde había una pequeña estatuilla con forma de demonio. Tenía algo extraño esta estatuilla… una sensación extraña, pero Chuck se acercó para tomarla y verla más de cerca. Mientras tanto, Friedrich leía en las paredes...
Bueno, según mis apuntes, aquí dice…
"La curiosidad mató al gato"
¿Eh? -Acto seguido, a Friedrich le pareció sentir una sensación macabra detrás de él, fue entonces que giró y vio a Chuck con la estatuilla extraña en la mano.
¡SUELTA ESO CHUCK! –Gritó desesperadamente Bernstein.
Chuck miró asustado a su amigo, pero luego miro atentamente al piso, que formaba un pentagrama, que iluminado en sangre, brindó luz a toda la sala. El pasillo por donde habían entrado desapareció. Un siniestro rugido sonó de repente, asustando a ambos héroes. Para cuando pudieron reaccionar, una sombra diabólica surgió del pentagrama y agarró con una mano gigante a Chuck.
¿QUÉ ES ESTO? –Gritaba desesperadamente éste, al ser agarrado por esta fuerza desconocida.
Friedrich miraba shockeado, nunca había visto semejante cosa, no podía reaccionar del miedo que tenía…
El demonio lanzó a Chuck a un costado del salón, dejándolo inconsciente.
¡CHUCK! –El miedo de Friedrich se volvió ira cuando el demonio reaccionó de esa forma contra su amigo. Pero el gran dilema ahora era… ¿Cómo iba a derrotar a un demonio?
La figura espectral dirigió su mirada a Friedrich, ocasionándole un temor por toda la espina dorsal, para luego decirle: ¡TU SIGUES!
Dime… ¿Sangras? –Preguntó Friedrich mientras desenfundaba su machete lentamente
¡EL UNICO QUE SANGRARÁ AQUÍ SERÁS TÚ! –Exclamó poderoso el demonio mientras una bola de energía maligna se formaba en su mano y acto seguido la arrojó hacia nuestro aventurero
¡MIERDA! –Gritó Friedrich mientras lograba esquivar el proyectil a duras penas.
Pero cuando reaccionó y devolvió su mirada hacia el demonio, este había desaparecido… solo para aparecer detrás de Friedrich. Éste dio un salto para alejarse del monstruo, y logró ver como tomaba la forma… ¡de él mismo! Friedrich vio impresionado y aterrado como el demonio se veía igual a él, solo que se veía completamente oscuro, sus ojos rojos sangre y un aura violeta siniestra lo cubría.
¿Qué sucede Friedrich? Pareces asustado –Dijo calmadamente el demonio antes de lanzarse contra Friedrich, agarrarlo del cuello y arrinconarlo contra la pared, ahogándolo de a poco.
¡TU ALMA SERÁ MÍA! –Exclamó furioso mientras su boca se abría para succionar la energía vital de Friedrich.
Friedrich estaba aterrado, ¿Este sería su fin? ¿Así acabaría todo? CLARO QUE NO. Mientras estaba siendo ahogado, nuestro héroe no se rindió, y llegó a leer los jeroglíficos en las paredes, y gracias a que ya había leído varios de estos, logró entender cómo se vencía a este monstruo, pero no podía hacerlo mientras quedé sujetado por éste ente y cuando parecía que la oportunidad se le había acabado...
¡TE SALVARÉ JEFE! –Efectivamente, era Chuck, quien corría a toda velocidad a salvar a su amigo, con una piedra extraña en la mano.
El espíritu maligno giró a ver a quien lo amenazaba, pero su mirada de seguridad se volvió una mirada de miedo, ya que el monstruo sabía que era esa piedra cuando empezó a emanar una energía lumínica de ella. Chuck no estaba tan inconsciente después de todo. Mientras estaba tirado en el piso, logró leer una nota de un esqueleto, que decía que aquella piedra mística se llamaba "El tesoro del Sinaí" y se usaba para combatir demonios como el que enfrentaban ahora.
Ni tonto ni perezoso, el monstruo lanzo a Friedrich contra Chuck, pero éste último logró esquivar a su amigo, y cargó contra el demonio con la piedra en mano. El demonio se evaporó, y Friedrich quedó tendido en el piso, tratando de alcanzar el altar donde estaba la estatuilla.
¡ENFRENTAME MALDITO COBAR…! –Chuck nunca terminó esa frase, ya que el espíritu maligno, apareció de la nada frente a él y procedió a darle un golpe tan fuerte en el estómago que le atravesó el pecho…
Ah… hijo de… -Fue el último respiro de Chuck.
¡¡¡CHUUUUUUCK!!! –Gritó desesperado Friedrich, mientras se lanzaba contra el altar para agarrar la estatuilla.
El monstruo hizo a un lado el cuerpo de Chuck y se lanzó contra Friedrich, pero era demasiado tarde para él, porque nuestro aventurero agarró la estatuilla y dijo sin pensarlo dos veces:
"Yo te condeno a tu maldición eterna, hasta que otro la rompa… ¡DEMONIO, VUELVE A TU SUEÑO ETERNO!
¡¡¡NOOOOOO!!! –Un grito macabro salió del demonio mientras toda su energía se desvanecía y Friedrich veía como volvía a la estatuilla. Lo habían vencido, pero a un gran costo.
¡CHUCK! –Decía tristemente Friedrich mientras se acercaba al cuerpo sin vida de su amigo. Lloró desconsoladamente durante un rato.
Chuck tomó la estatuilla y vio que tenía una ranura en el medio, y la piedra mística cabía perfectamente dentro de ella. Sin pensarlo bien, colocó el "Tesoro del Sinaí" dentro y se guardó la estatuilla y procedió a salir del templo. Cuando salió, la tormenta de arena había desaparecido, y logró ver una ciudad bien a lo lejos. Parecía como si el templo se hubiera trasladado a otro lugar. Sin embargo, Friedrich sacó su celular y vio que tenía señal, fue entonces cuando iba a mensajear a su asistente, ella lo llamó.
¿Ester?
Friedrich, es importante, es sobre tu mujer, los médicos necesitan que estés aquí. Mañana será el momento…
Para mañana estaré ahí, ya tengo lo que buscaba… Creo. Por cierto, necesito que vengan a buscar algo en mi localización.
¿Qué es?
Es Chuck… murió… quiero que vuelva a casa.
Lamento oír eso… yo llevaremos donde pertenece.
Al día siguiente…
Friedrich llegó al hospital en Nueva York, donde estaba su mujer.
¿Y? ¿Qué pasó con ella, doctor? –Preguntó impaciente
Necesitamos que espere señor Bernstein. Haremos todo lo posible para ayudarla, y a usted. Ella está en buenas manos, se lo aseguro –Trataba de tranquilizar el doctor a Friedrich.
Luego de varias horas…
Señor Bernstein… puede pasar –Avisó uno de los médicos
Friedrich entró a la sala, y vio a su mujer en la cama… con un bebé en manos.
Felicidades señor Bernstein, es un hermoso varón, sano y fuerte. –Decía alegremente uno de los doctores.
Míralo mi amor… es hermoso –Decía María entre lágrimas.
Friedrich estaba en shock, todo salió bien, era padre por fin.
¿Cómo quieres llamarlo? –Preguntó su mujer, dudosa
Geras… -Pronunció Chuck.
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Si les gusto este capitulo, no olviden compartirlo con sus amigos, un saludo cordialmente, Geropio~
Sin más preámbulo, espero que disfruten esta novela, la pasen bien. Cada capitulo será publicado cada viernes. ¡Disfruten! uwu
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Operación Libertad: Prologo
14 de mayo, 1985
En algún lugar del desierto arábigo, había dos hombres caminando sin rumbo fijo, quien sabe a dónde iban, pero solo ellos lo sabían. Estos dos hombres iban por aventuras, tesoros y pasar buenos momentos. Nuestro principal héroe se llamaba Friedrich Bernstein, era un hombre de 42 años, vestimenta sacada de película de aventuras con camisa y pantalones cortos, armado con un machete y un elegante fez, estaba encaminado a buscar un templo perdido en el tiempo junto con su amigo de aventuras y ayudante, Chuck Sloboda, un poco torpe, pero con mucha valentía y fuerza física. Ambos se conocieron en un trabajo que realizo Friedrich en Bulgaria, donde buscaba el tesoro de un rey tártaro y le pidió ayuda a Chuck. Lo único que recibieron del trabajo fue una larga persecución por parte de unos mercenarios por todo el país. Desde entonces viajan juntos buscando diversión.
¿Dónde se supone que está ese templo? –Preguntaba Chuck mientras buscaba una botella de agua.
Exacto, my friend, dónde está el templo es la gran pregunta que nos hacemos y es nuestro trabajo averiguarlo, pero claro, no estaremos por siempre caminando sin rumbo por el desierto. –Respondía Friedrich mientras sacaba un mapa enrollado de su bolsillo.
Ahora lo que tenemos que hacer es guiarnos con las estrellas –Decía nuestro trotamundos señalando al cielo y luego volviendo a mirar al mapa para revisar unos puntos marcados en el mapa.
Friedrich, es de día, son las 3:40 PM, aquí no hay ninguna estrella aparte del Sol, que nos está haciendo parrilla, creo que estás empezando a delirar por el calor –Acotaba Chuck mientras tomaba un largo sorbo de agua.
Oh no, mi amigo, déjame que te explique –Friedrich intentaba que Chuck entienda mientras le daba leves golpes en su pelada cabeza.
Puede ser que sea de día, pero eso no nos va a detener. Las estrellas no se ven en el día pero siguen allí, solo está el estúpido sol que se quiere llevar toda la atención –Acto seguido, Friedrich, señalo unos puntos marcados en el mapa. ¿Recuerdas aquel mercado, donde les pregunte a unos mercaderes si conocían el templo perdido de Ra y lo único que hicieron fue marcarme unos puntos y líneas por aquí? Resulta que no son solo simples dibujos, son constelaciones, específicamente las de Cáncer y Tauro. Tienen una unión sobre todo aquí, en este punto. Creo que aquí es donde puede estar el templo.
La pregunta ahora, donde estamos actualmente nosotros –Preguntaba Chuck mientras miraba a su alrededor. Yo solo veo arena y más arena… espera, ¡Ahí hay un oasis!
Friedrich volvió a mirar el mapa.
Parece que el oasis también está marcado en el mapa, uno de los puntos de la constelación dice "waha", y eso es "Oasis" al español. Hmmm… el único camino que tenemos que seguir es ir al oasis y luego todo derecho hasta el sureste.
Perfecto. Descansemos un poco en el oasis, este calor me estaba matando y eso que traje un sombrero –Decía Chuck desesperado por un descanso.
Pararon en el oasis a relajarse un momento, ya que sabían que llegar hasta el templo iba a ser difícil. Se colocaron bajo la sombra de una palmera
Bernstein, mi amigo, cuéntame algo que nunca te pregunté… ¿Qué tanto llevas haciendo esto? –Preguntó el curioso Chuck
Friedrich se acomodó en su lugar y procedió:
Verás… siempre desde pequeño quise ser aventurero, mi padre lucho en la última parte de la Segunda Guerra Mundial, combatió contra esos japoneses que nunca se rendían y bueno, nunca pude verlo en persona, murió en Okinawa. Siempre quise ser grande como lo fue mi padre, no quería entrar al ejército y por suerte no termine siendo elegido para ir a Vietnam, porque temía que corriera el mismo destino que papá… entonces mi madre me dijo en esa época que si tenía un sueño, que no había nada para impedirlo y lo buscara. Empecé a ganar dinero haciendo trabajitos pequeños y luego vinieron las cosas grandes y serias, y aquí estoy, en medio del desierto contigo, buscando un templo que no sé sabe si existe. Pero así son las aventuras, ¿No?
Tienes razón hermano… ¿Cómo está tu esposa?
¿María? Los doctores aún no saben cuándo llegará el momento… -Suspiraba Friedrich
Tranquilo mi amigo… ella está en buenas manos, lo sé. ¿Tienes planeado seguir con este trabajo luego de esta búsqueda?
Se supone que me jubilaría después de esto, si sigo vivo después de esto claro, je.
Cállate, saldremos con un buen botín de ese templo, ten fe.
Dijiste que saldríamos con un buen botín de varios lugares, varias veces y con lo único que salimos fue con polvo y sangre en las manos.
Tranquilo Friedrich, tengo un buen presentimiento de ese templo. Me pregunto que habrá igual. Deberíamos seguir, ¿No?
Tienes razón.
Los dos aventureros siguieron camino al templo perdido bajo el fuerte sol y 40°C. Luego de seguir varios kilómetros a pie, cuando parecía que sus esperanzas de encontrar el templo se iban a desvanecer…
¡Friedrich, mira adelante, una tormenta de arena enorme! –Advirtió Chuck mientras divisaba como un tornado gigante hecho de arena que venía en dirección a ellos.
Maldita sea… ¡Corre! –Grito Friedrich pero mientras corría junto con su amigo, se dio cuenta que la tormenta era más rápida que ellos.
Rápidamente, la tormenta los succiono con una fuerza impresionante, salieron volaron para quien sabe dónde y quedaron inconscientes en el suelo.
Cuando nuestros héroes despertaron, parecía que se encontraban dentro de la gran tormenta de arena. A su alrededor no había más que paredes de arena, se encontraban en el ojo de la tormenta, sin embargo, enfrente de ellos había…
¡Mira Chuck, un templo enorme! –Señalo triunfante Friedrich
Efectivamente, delante de ellos se encontraba un templo, no tan grande pero tampoco tan pequeño. En la entrada se veía que había un pasillo largo que daba a un salón que apenas se podía ver al final. Cuando recobraron las fuerzas, comenzaron la búsqueda del tesoro dentro del templo.
Ten cuidado Chuck, este lugar puede estar plagado de trampas. –Observaba cuidadosamente cada rincón del pasillo Bernstein.
Este lugar parece muy abandonado, ¿No lo crees? –Decía Chuck viendo las telarañas que había por todas partes y volvía a recalcar: Digo… a pesar de ser un viejo templo, claro
No parece que haya nada, es más, hay varios esqueletos adelante, tal vez ellos ya activaron todas las trampas –Mientras más se acercaban al salón de adelante, más era la cantidad de huesos humanos en el camino.
Al final, no había ninguna trampa. Nuestros trotamundos se adentraron en un gran salón, que estaba repleto de artilugios viejos y restos de esqueletos. Sin embargo, Friedrich y Chuck concentraron su mirada en los esqueletos y en los jeroglíficos, los cuales, estos últimos, estaban por todas las paredes.
¿Sabes que significan estos símbolos hermano? –Dijo Chuck mientras observaba con pena los restos de aquellos que intentaron descubrir que tesoro se ocultaba en el templo.
Aguarda un momento, no soy tan experto en leer jeroglíficos –Recalcaba Bernstein mientras sacaba un bloc de notas con muchos dibujos y anotaciones.
Mientras Friedrich leía de a poco los dibujos en la pared, Chuck inspeccionaba las cosas que había en el salón. Pero había algo que no se fijaron bien. En el fondo del salón, había un altar, donde había una pequeña estatuilla con forma de demonio. Tenía algo extraño esta estatuilla… una sensación extraña, pero Chuck se acercó para tomarla y verla más de cerca. Mientras tanto, Friedrich leía en las paredes...
Bueno, según mis apuntes, aquí dice…
"La curiosidad mató al gato"
¿Eh? -Acto seguido, a Friedrich le pareció sentir una sensación macabra detrás de él, fue entonces que giró y vio a Chuck con la estatuilla extraña en la mano.
¡SUELTA ESO CHUCK! –Gritó desesperadamente Bernstein.
Chuck miró asustado a su amigo, pero luego miro atentamente al piso, que formaba un pentagrama, que iluminado en sangre, brindó luz a toda la sala. El pasillo por donde habían entrado desapareció. Un siniestro rugido sonó de repente, asustando a ambos héroes. Para cuando pudieron reaccionar, una sombra diabólica surgió del pentagrama y agarró con una mano gigante a Chuck.
¿QUÉ ES ESTO? –Gritaba desesperadamente éste, al ser agarrado por esta fuerza desconocida.
Friedrich miraba shockeado, nunca había visto semejante cosa, no podía reaccionar del miedo que tenía…
El demonio lanzó a Chuck a un costado del salón, dejándolo inconsciente.
¡CHUCK! –El miedo de Friedrich se volvió ira cuando el demonio reaccionó de esa forma contra su amigo. Pero el gran dilema ahora era… ¿Cómo iba a derrotar a un demonio?
La figura espectral dirigió su mirada a Friedrich, ocasionándole un temor por toda la espina dorsal, para luego decirle: ¡TU SIGUES!
Dime… ¿Sangras? –Preguntó Friedrich mientras desenfundaba su machete lentamente
¡EL UNICO QUE SANGRARÁ AQUÍ SERÁS TÚ! –Exclamó poderoso el demonio mientras una bola de energía maligna se formaba en su mano y acto seguido la arrojó hacia nuestro aventurero
¡MIERDA! –Gritó Friedrich mientras lograba esquivar el proyectil a duras penas.
Pero cuando reaccionó y devolvió su mirada hacia el demonio, este había desaparecido… solo para aparecer detrás de Friedrich. Éste dio un salto para alejarse del monstruo, y logró ver como tomaba la forma… ¡de él mismo! Friedrich vio impresionado y aterrado como el demonio se veía igual a él, solo que se veía completamente oscuro, sus ojos rojos sangre y un aura violeta siniestra lo cubría.
¿Qué sucede Friedrich? Pareces asustado –Dijo calmadamente el demonio antes de lanzarse contra Friedrich, agarrarlo del cuello y arrinconarlo contra la pared, ahogándolo de a poco.
¡TU ALMA SERÁ MÍA! –Exclamó furioso mientras su boca se abría para succionar la energía vital de Friedrich.
Friedrich estaba aterrado, ¿Este sería su fin? ¿Así acabaría todo? CLARO QUE NO. Mientras estaba siendo ahogado, nuestro héroe no se rindió, y llegó a leer los jeroglíficos en las paredes, y gracias a que ya había leído varios de estos, logró entender cómo se vencía a este monstruo, pero no podía hacerlo mientras quedé sujetado por éste ente y cuando parecía que la oportunidad se le había acabado...
¡TE SALVARÉ JEFE! –Efectivamente, era Chuck, quien corría a toda velocidad a salvar a su amigo, con una piedra extraña en la mano.
El espíritu maligno giró a ver a quien lo amenazaba, pero su mirada de seguridad se volvió una mirada de miedo, ya que el monstruo sabía que era esa piedra cuando empezó a emanar una energía lumínica de ella. Chuck no estaba tan inconsciente después de todo. Mientras estaba tirado en el piso, logró leer una nota de un esqueleto, que decía que aquella piedra mística se llamaba "El tesoro del Sinaí" y se usaba para combatir demonios como el que enfrentaban ahora.
Ni tonto ni perezoso, el monstruo lanzo a Friedrich contra Chuck, pero éste último logró esquivar a su amigo, y cargó contra el demonio con la piedra en mano. El demonio se evaporó, y Friedrich quedó tendido en el piso, tratando de alcanzar el altar donde estaba la estatuilla.
¡ENFRENTAME MALDITO COBAR…! –Chuck nunca terminó esa frase, ya que el espíritu maligno, apareció de la nada frente a él y procedió a darle un golpe tan fuerte en el estómago que le atravesó el pecho…
Ah… hijo de… -Fue el último respiro de Chuck.
¡¡¡CHUUUUUUCK!!! –Gritó desesperado Friedrich, mientras se lanzaba contra el altar para agarrar la estatuilla.
El monstruo hizo a un lado el cuerpo de Chuck y se lanzó contra Friedrich, pero era demasiado tarde para él, porque nuestro aventurero agarró la estatuilla y dijo sin pensarlo dos veces:
"Yo te condeno a tu maldición eterna, hasta que otro la rompa… ¡DEMONIO, VUELVE A TU SUEÑO ETERNO!
¡¡¡NOOOOOO!!! –Un grito macabro salió del demonio mientras toda su energía se desvanecía y Friedrich veía como volvía a la estatuilla. Lo habían vencido, pero a un gran costo.
¡CHUCK! –Decía tristemente Friedrich mientras se acercaba al cuerpo sin vida de su amigo. Lloró desconsoladamente durante un rato.
Chuck tomó la estatuilla y vio que tenía una ranura en el medio, y la piedra mística cabía perfectamente dentro de ella. Sin pensarlo bien, colocó el "Tesoro del Sinaí" dentro y se guardó la estatuilla y procedió a salir del templo. Cuando salió, la tormenta de arena había desaparecido, y logró ver una ciudad bien a lo lejos. Parecía como si el templo se hubiera trasladado a otro lugar. Sin embargo, Friedrich sacó su celular y vio que tenía señal, fue entonces cuando iba a mensajear a su asistente, ella lo llamó.
¿Ester?
Friedrich, es importante, es sobre tu mujer, los médicos necesitan que estés aquí. Mañana será el momento…
Para mañana estaré ahí, ya tengo lo que buscaba… Creo. Por cierto, necesito que vengan a buscar algo en mi localización.
¿Qué es?
Es Chuck… murió… quiero que vuelva a casa.
Lamento oír eso… yo llevaremos donde pertenece.
Al día siguiente…
Friedrich llegó al hospital en Nueva York, donde estaba su mujer.
¿Y? ¿Qué pasó con ella, doctor? –Preguntó impaciente
Necesitamos que espere señor Bernstein. Haremos todo lo posible para ayudarla, y a usted. Ella está en buenas manos, se lo aseguro –Trataba de tranquilizar el doctor a Friedrich.
Luego de varias horas…
Señor Bernstein… puede pasar –Avisó uno de los médicos
Friedrich entró a la sala, y vio a su mujer en la cama… con un bebé en manos.
Felicidades señor Bernstein, es un hermoso varón, sano y fuerte. –Decía alegremente uno de los doctores.
Míralo mi amor… es hermoso –Decía María entre lágrimas.
Friedrich estaba en shock, todo salió bien, era padre por fin.
¿Cómo quieres llamarlo? –Preguntó su mujer, dudosa
Geras… -Pronunció Chuck.
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Si les gusto este capitulo, no olviden compartirlo con sus amigos, un saludo cordialmente, Geropio~