Geropio
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Hola a todos, perdón por el exagerado delay que tuve en comparación con el capitulo anterior, tuve ciertos problemas y ahora el tema del Coronavirus, oof. Espero que todos esten sanos y recuerden seguir las normas de salud <3
Sin más, les traigo el siguiente capitulo, espero que lo disfruten. El dia de hoy les publico esta parte y en otro post estará el siguiente, para compensar el largo tiempo que paso desde el capitulo pasado jsjs
Si alguno se perdió un capitulo, aquí está la lista uwu:
Prologo: Operación Libertad - Prologo
Capitulo 1: Operación Libertad - Capitulo 1: Bienvenidos al Paraiso
Capitulo 2: Operación Libertad - Capitulo 2: Cosa del pasado
Capitulo 3: Operación Libertad - Capitulo 3: La calma antes de la tormenta
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La amistad que había entre Benja, Geras y Santi era tanto normal como única. Un tiempo después de que Geras abandonó a Castro. Geras conoció a Santi en línea y de la misma forma conocieron a Benja, esta vez mediante el juego “DOOM”. La amistad entre Geras y Santi siempre fue sólida, desde el momento que se conocieron, uno al otro se protegió de cualquier cosa, pero cuando Geras conoció a Benja, a éste último lo vio igual a él, con una cara y personalidad de haber pasado por las mismas cosas que él pasó. Benja sintió lo mismo al conocerlo, pero en cuanto a la relación entre los 3, Santi siempre fue el cerebro, Benja el musculo y Geras la valentía. Cuando trabajan uno con otro, eran fuertes realizando cualquier cosa, pero los 3 juntos eran aún más capaces. Sin embargo, siempre hubo “algo” que impedía que funcionen al 100% de su capacidad…
Benja vivía en una casa, de calidad media, solo. Cada tanto se la pasaba con algunos vecinos de la zona o con otros amigos que él tenía. Siempre fue una persona leal, pero aun así desconfiada, y muy vengativa, que lo traicionen es lo último que él desea que le suceda. Es por esta razón que siempre fue un amigo tan cercano a Geras.
Luego de un par de días de aquel encuentro que Santi y Benja tuvieron, éste último decidió visitar a Geras y ver que pensaba y que tramaba. Según Santi, él y Jezabel eran los únicos que podían hablar “de verdad” con Geras. Benja no sabía si la novia de su amigo ya había hablado con él, pero por las dudas iría a verlo y escuchar sus propuestas contra Castro. La idea de si Benja estaba a favor de Geras o en su contra no estaban del bien claras aún… aproximadamente como a las 15:10 del día 29 de mayo, Benja llego a la casa de su mejor amigo. Al tocar la puerta, fue saludado por la madre de Geras.
Maria: ¡Hola Benjamín! Tanto tiempo ha pasado desde la última vez que te vi. ¡Creciste bastante y estás más flaco!
Benja: Gracias señora Bernstein, ¿Está Geras en casa?
Maria: Por supuesto, pasa nomas hijo.
Benja entró a la casa. Era la primera vez que la veía desde hace un buen tiempo. La última vez que la visito se veía un poco más pequeña, pero ahora se veía más grande gracias a la remodelación del padre de Geras. Puede que Friedrich nunca haya sido arquitecto, pero cuando se trata de remodelar una casa, él nunca falla.
Friedrich: Ah, ¡Benja! Tanto tiempo mi amigo, ¿Qué te trae aquí?
Benja: Venía a saludarlos, sobre todo a su hijo.
Friedrich: ¿Buscas a Geras? Está en el patio ahora mismo haciendo no sé qué.
Benja: Gracias señor. Un gusto volver a verlo después de tanto tiempo.
Friedrich: El gusto es mío, querido. ¿Quieres comer o tomar algo de paso?
Benja: No gracias, estoy bien.
Benja les dio una sonrisa a Friedrich y a María, y fue a ver a Geras. Cuando salió al patio, encontró a Geras sentado dándole la espalda, escribiendo en un apunte. Benja trató de mirar que escribía, pero para no parecer sospechoso, directamente prefirió no seguir haciéndolo y directamente saludó a Geras.
Benja: Hola hermano…
Geras se giró sorprendido el momento que escuchó la voz de Benja ya que lo reconoció al instante. Con una sonrisa en la cara se levantó de la mesa, dejó los apuntes a un lado y corrió a abrazar a su amigo.
Geras: ¡BENJA! Ha pasado tanto tiempo…
Benja: Así es, mi amigo.
Geras: Pero… ¿Qué haces aquí?
Benja: Ah, eso… venía a visitarte después de tanto tiempo, pero no solo eso únicamente.
Geras: Claro, es un placer verte otra vez hermano, pero, ¿Qué asunto te trae aquí además?
Benja: Veras… tú sabes de lo que se trata. El otro día me encontré con un amigo nuestro y me hablo de algo bastante importante.
Geras: ¿Quién?
Benja: ¿Quién más crees? Me encontré a Santi
Geras: ¿De verdad? ¿De que hablaron?
Benja: ¿Tú que crees?
Geras: Oh no… ¿Acaso quiere que te metas en todo esto?
Benja: No, Santiago quiere que yo te ayude. Él sabe que vos no le harás caso, entonces me pidió que venga aquí, sin más.
Geras: Claro… entonces, ¿Qué quieres?
Benja: Quiero saber que planeas hacer con Castro, es todo.
Geras: ¿Quieres detenerme?
Benja: Geras… no voy a detenerte. Vengo a ayudarte contra Castro. No vas a pelear solo.
Geras: ¿Qué? ¿De qué…?
Benja: Escucha Geras, tú quieres pelear contra Castro, y yo como el buen amigo que soy, voy a apoyarte. No importa lo que pienses hacer, quiero ayudarte.
Geras: Benja… ¿De verdad?
Benja: Claro, para algo están los amigos, ¿Verdad? Para apoyarse uno al otro.
Geras: Creo que tienes razón… entonces ambos estamos en esto.
Benja: Así es, ¿Cuál es tu plan contra el desgraciado de Castro?
Geras: No lo sé… pero me gustaría que hablemos de esto en algún lugar mejor, no quiero que mis padres se enteren de esto y terminen involucrados
Benja: Hmmm, podemos hablarlo de esto en mi casa, es un lugar mucho más seguro.
Geras y Benja partieron a la casa de éste último. Geras despidió a sus padres y se quedó pensando en ellos. Luego pensó en Benja por la inesperada propuesta que le dio. No pensó que Benja lo ayudaría a “combatir” a Castro, sino más bien pensaba que lo iba a tratar de detener. Este movimiento inesperado de su amigo hizo que Geras aumentara el respeto y confianza que le tenía a Benjamín. Luego de una buena caminata en la cual no hubo charla sobre Castro, llegaron a la casa de Benja. Geras se encontró una casa bastante normal, pero en realidad Benja tenía un sótano y un ático donde guardaba de todo. Cosas bastantes importantes y secretas. Terminaron bajando al sótano donde estaba mejor organizado y limpio que arriba.
Benja: Bueno… aquí hay un montón de cosas. Tengo una pizarra con el mapa de Los Ángeles. Computadora de alta tecnología, de todo lo que necesitemos para nuestra hazaña histórica. Nadie nos puede espiar aquí, así que, cuéntame nuestro plan.
Geras: Verás… no confió mucho en Castro. Ya no lo hago desde aquel hecho. Pero con todas las cosas que se rumorea que hizo antes de llegar a la presidencia, no confío que vaya a tener una presidencia impecable, trama algo entre manos. No sé qué puede ser, pero conozco sus ambiciones, y dudo bastante que aún las haya dejado atrás. No buscaría matarlo, no sabría cómo, pero necesitamos una forma de destituirlo. Necesitamos pruebas que vayan en su contra. Tiene que haberlas, estoy seguro…
Benja: Sabes… hace un tiempo, cuando escuché que había sido elegido presidente, no dejé pasar la oportunidad y averigüé sobre Castro y sus antecedentes. Consulté con algunos contactos y la información que antes me habían pasado ya no está, a excepción de poca data que aún permanece como rumor.
Geras: No necesitamos rumores, necesitamos pruebas firmes.
Benja: Paciencia, necesito hablar con un amigo
Geras: ¿Quién?
Benja: Su nombre es Alan, pero trabaja recolectando información oculta por toda la Deep Web bajo el nombre de a77ax.
Geras: Un nombre muy sutil. ¿Crees que tenga información?
Benja: Él puede conseguirme información de cualquier tipo, confía en él… solo tardará un momento en responder.
Geras: ¿Y si tu contacto no tiene información viable que nos sirva?
Benja: Mira, puede que no tenga información que sea 100% útil, pero algo debe tener sobre Castro, algo suficiente para que después podamos resolver el resto
Geras: De acuerdo… Antes dijiste que tenías información sobre Castro, ¿Qué sucedió con esa data?
Benja: Mira, normalmente en la Deep web puedes conocer información de cualquier persona, siempre hay alguien que te espía sin que te des cuenta, si necesitas información del tipo más insignificante posible, habrá bastante, esto es debido a que mucha de la data que hay sobre la población del mundo se basa en las agencias de inteligencia. Aquí en Estados Unidos, la información se saca de la CIA y el FBI. El tema es que había info sobre Castro, pero cuando resultó elegido presidente del país, esa data se perdió, porque las agencias de inteligencia borraron todo para que no usen la mala información que tenían en su contra… una brillante jugada por parte de ellos.
Geras: ¿Y nadie puede acceder a la información de la CIA o del FBI?
Benja: Buena suerte accediendo a su base de datos, dicen que la única forma de acceder es dentro del edificio. Eso o gastar un dineral enorme para romper una seguridad de millones de dólares. Y no sé qué es peor.
Geras: Entonces, ¿De dónde saca información a77ax?
Benja: Son rumores que corren por cientos de páginas por la Deep web, ten paciencia, ya nos dirá algo que sirva…
Geras: Eso espero…
Luego de un rato corto… un mensaje de a77ax llegó.
Benja: Veamos lo que nos llegó… bueno, acá dice que la única información que tiene es que Castro antes de volverse presidente, negociaba con narcotraficantes. Parece que tu amigo le prometió a una banda llamada “Mancubus” que si le ofrecían protección a lo que él querría, cuando se vuelva presidente, él prometería que los dejaría hacer sus negocios en paz sin el peligro de la policía.
Geras: ¿Entonces…?
Benja: La data que nos mandó A77ax dice que el grupo se reunirá con Castro mañana en un frigorífico abandonado a las 11 de la noche. Dice que habrá mucha guardia resguardando, tanto como de Mancubus como una división privada del FBI destinada a cuidar a Castro.
Geras: ¿Qué sugieres que hagamos?
Benja: Mira Geras, tienes una clara oportunidad aquí de recolectar información contra Castro y mostrar al país quien de verdad es su presidente. Lo que yo planeo es que vayamos, nos colemos y saquemos fotos o videos de Castro y su grupo de amiguitos, ¿Será peligroso? Sí, pero creo que no tenemos ninguna mejor opción para desenmascarar al mentiroso que es Castro.
Geras: ¿Meternos en un frigorífico sin que nadie se cuenta con un montón de seguridad? No lo sé, pero suena demasiado peligroso, pero creo que no tenemos otra alternativa. ¿Cómo crees que podemos entrar?
Benja: Puedo conseguir algo de equipo para entrar por el tejado del lugar y entrar por las ventilaciones. Tendría que preguntarle a A77ax si puede conseguirnos unos planos del lugar, así sabemos bien donde ir… y claro, necesitaremos un par de armas por si las cosas se tornan feas.
Geras: Justamente eso no es lo que queremos que pase. Si nos descubren, estaremos muertos en un par de segundos. Si hacemos todo bien y sigilosamente, ni las necesitaremos
Benja: Está bien, tienes razón, así de paso me ahorro algo de dinero. Luego hablare con A77ax para todo este lio, ¿Estás seguro de todo esto?
Geras: La verdad… no lo sé… pero no tengo otra opción… Castro debe caer.
Benja: Que así sea… trataré de conseguir todo hoy, y te avisaré mañana cuando vamos.
Geras: De acuerdo.
Geras se pasó todo el resto de ese día pensando en Castro. Él era alguien que lo tenía en su cabeza todo el tiempo. Geras estaba obsesionado con acabar con él y limpiar todo lo relacionado con él. Eran las 6 PM y se encontraba escuchando música en su habitación mientras miraba algunas fotos viejas que tenía con familiares y amigos. Entre las fotos había una con Castro, que el momento en que la vio, no la agarro y la rompió, sino que sintió remordimientos y algo de tristeza y simplemente la guardo con el resto. En un momento, se escuchó el timbre de su casa. Como sus padres no estaban porque se habían ido a comprar unas cosas, fue a abrir. Cuando abrió la puerta, se encontró con Jezabel, a quien inmediatamente la invitó a entrar.
Geras: Jez, corazón, ¿Qué haces acá? ¡Pasa, por favor!
Jezabel: Hola Geras, no voy a estar mucho rato, solo vine a hablarte de algo.
Geras: De acuerdo, ¿De qué es?
Jezabel: Es sobre Castro, sé que quieres planear algo contra él, y estoy aquí para hablar con vos.
Geras: ¿Vos también? Benja estuvo conmigo y ya habló conmigo.
Jezabel: ¿Y qué te dijo? O más bien, ¿Qué le dijiste?
Geras: Vino aquí, charlamos un poco porque, ya sabes, no lo veía hace un largo tiempo, y entre todo, me preguntó por Castro, básicamente no le dije nada, pero insistió en que no le haga nada a Castro porque me iba a ocasionar problemas.
Geras al decir estas últimas palabras, comenzó a dudar de lo que dijo, porque estaba mintiéndole a Jezabel, su propia novia. Si Jezabel descubría todo, iba a terminar aún más involucrada de lo que Geras quería. Sin embargo, le parecía que mentirle era lo mejor que podía hacer en esa situación.
Jezabel: ¿De verdad te dijo eso? Conociendo apenas a Benja como es, pensé que te diría de matarlo o algo así.
Geras: Sí… me tiró esa idea, pero logré detenerlo antes de que se le ocurra algo peor y luego cambio de parecer justo a tiempo.
Jezabel: Me parece bien… si de verdad te dijo que no te obsesiones con él, tiene razón.
Geras: ¿Por qué lo dices?
Jezabel: Geras, escúchame. Si intentas atacar a Castro, no valdrá la pena. Todas nuestras vidas están bien hasta ahora, ¿No es así? ¿Para qué quieres alterar toda la tranquilidad que estamos teniendo? Tu relación con Castro, tu pasado, todo eso te está arrastrando a un abismo que luego no podrás salir. Quiero que pienses en un poco en lo que tienes. Me tienes a mí, a tus padres, a Santi, a Benja, a Camila, al resto. No es necesario buscar venganza por algo que ocurrió hace una década, Geras…
Geras: Jezabel… fue hace una década, pero tú no conoces lo que es confiar completamente en alguien y que luego te use como una marioneta. Castro es un hombre malo, presiento que no hará nada bueno ahora que está al mando de prácticamente todo.
Jezabel: No, no conozco que se siente ser traicionado así, pero… ¿Y si Castro ya dejó ir el pasado y vos todavía seguís amarrado a él? ¿Qué pasa si te estás equivocando y Castro está haciendo lo que tú no puedes?
Geras: ¿De qué hablas?
Jezabel: ¿Y si él solo busca tu perdón y redimir todo su pasado? Desde mi punto de vista, él podría ser un buen presidente y tratar de ser mejor persona.
Geras: Pero… no lo sé.
Jezabel: Geras, escúchame. Trata de perdonarlo. Todo ya ocurrió hace un largo tiempo. Debes dejar atrás el pasado, mirar las cosas maravillosas que tienes en el presente, y caminar hacia el futuro. Meterte en todo este lío, puede ocasionar problemas más grandes de lo que tú y yo podemos imaginar.
Geras: Jez… no sé qué hacer la verdad…
Jezabel: Solo escúchame… trata de no ir contra él. Solo trata de dialogar con él si es posible, sino deja que todo vaya a su curso. Quiero que estés a salvo, te estoy protegiendo de ti mismo.
Geras: Está bien… te haré caso. Dejaré que todo vaya normal.
Jezabel: De acuerdo… te amo Geras.
Geras: Yo también… Jez.
Ambos se despidieron, Geras cerró la puerta y pensó en ella. ¿Y si tal vez Jezabel tenía razón? ¿Castro vale la pena? Pero luego volvió a recordar lo de Benja y A77ax, y luego en el pasado… volvió a mirar las fotos que había dejado antes, pero agarró la que tenía con Castro. Sin dudarlo, partió la foto a la mitad y la hizo pequeños pedazos. Luego, lleno de rabia por dentro, pero de forma serena, dijo:
“Castro va a morir”
Al día siguiente, a las 8 de la noche, recibió una llamada de Benja. Ya tenía todo preparado.
Benja: Ya tengo todo, ven a casa, a las 10 salimos al lugar.
Y así fue, sin decirle nada ni dudarlo. Tomó un par de cosas y las colocó en una mochila, se la puso y salió en taxi a la casa de Benjamín. Llegó a las 9:02 PM a su hogar, y cuando llegó, lo dejó entrar y fueron directo al sótano.
Geras: ¿Estamos listos?
Benja: Aquí tengo todo, esa mesa de ahí tengo tu equipo, y yo tengo aquí el mío.
Geras miró en la mesa, y vio que su equipo consistía de un traje negro de malla, un pasamontañas con un agujero para ambos ojos, unas gafas de visión nocturna y un chaleco negro antibalas ligero. También había unos auriculares con micrófono para comunicarse, y si las cosas se ponían peligrosas, una pistola con silenciador, y con algunos cargadores.
Geras: Pensé que no necesitaríamos armas.
Benja: A77ax me las dio gratis, dijo que siempre hace falta llevarlas, aunque haya problemas o no.
Geras: ¿Qué piensas de todo esto? ¿Tienes todo planeado?
Benja: Tengo los planos del lugar. Entraremos por el lugar por el techo con el uso de un garfio. Esperamos a que llegué la caballería y luego entramos por los conductos de ventilación a donde se supone que se van a reunir, que A77ax supuso que lo pueden hacer en la cocina o en la sala de reuniones. Tendremos que averiguarlo.
Geras: ¿Y si mejor esperamos dentro de la ventilación?
Benja: Apenas entramos en la ventilación agachados, no quiero quedarme tanto tiempo dentro de esas cosas.
Geras: Creo que esto será una misión suicida.
Benja: Así es, mi amigo.
Geras: Pero valdrá la pena…
Llegaron al lugar media hora antes que Castro. Se estacionaron a un par de cuadras del lugar, y entraron por una parte que no estaba custodiada por nadie. Subieron al techo usando los ganchos y tuvieron una buena vista. Geras logró asomarse para ver la entrada. Parecía que ya había algo de protección por parte de Mancubus, por suerte para Benja y Geras, la retaguardia del lugar estaba desprotegida.
Benja: Tenemos la ventaja de venir antes, aunque sea. Ahora el plan es esperar a que vengan, y cuando lo hagan, nos dividimos. Yo voy a la sala de reuniones y tú vas a la sala de cocina.
Geras: Bueno, entonces hay que matar el tiempo, esperar a que vengan a nosotros…
Benja: Mientras voy a colocar un par de pequeñas cámaras aquí afuera para ver la entrada y tener una idea de por dónde vienen.
Benja empezó a poner unas cámaras falsas que podía mirar desde su celular. Colocó dos en la entrada principal, una arriba de un punto estratégico del techo que desde allí podía mirar la calle donde estaba la entrada, y otra cámara por el portón de atrás por donde el dúo había entrado. Mientras tanto, Geras sacó una caja de cigarrillos de su mochila y se dispuso a encender uno.
Benja: Hey, no. ¿Acaso no sabes que fumar hace mal a tu organismo? ¿Quieres ser fuerte? Entonces no inhales este gas maligno, es malo, tonto.
Geras: Uno solo no me hará mal.
Benja: Eso dices ahora.
Geras miró de forma chistosa a Benja, guardó el paquete de cigarrillos en la mochila y se puso a mirar al cielo. Era una noche completamente despejado y estrellada.
Geras: Benja, quiero preguntarte… ¿Qué hiciste durante todo este tiempo que no nos hablamos?
Benja: Cosas…
Geras: ¿Qué cosas? Quiero saber algo.
Benja: Bueno veras, mientras no salgo con vos me trato de ganar algo de dinero trabajando de aquí por allá, ya sabes.
Geras: ¿Haciendo que cosas?
Benja: Ciertas cosas… a veces A77ax me consigue trabajo y gano algo decente.
Geras: ¿A77ax? ¿Qué tipo de trabajo te da?
Benja: Geras, tú tienes toda mi confianza y yo la tuya, así que no sé por qué te oculto esto. A veces tengo trabajos normales, pero cada tanto A77ax me da trabajos un tanto complicados, como entregar cargamentos de drogas o armas. Es bastante ilegal, pero el dinero que se obtiene a partir de esto, no te imaginas. Sirve demasiado.
Geras: Pero, Benja… ¿No crees que es algo peligroso y malo?
Benja: Depende, pero normalmente yo no lo veo peligroso.
Geras: Pero… Benja…
Benja: Déjame darte una moraleja. Vos y yo no somos tan diferentes después de todo. Ambos queremos lo mismo: Poder. Queremos ser mejores que nadie y que nadie nos pise, ¿No es así? Tú quieres acabar con Castro para asegurar tu venganza, para dejarlo en ridículo y ser la persona que desenmascaró a un presidente corrupto. ¿No crees que hacer algo así no te haría sentir muy poderoso? Yo quiero acabar con Castro al igual que tú porque se lo merece, y además porque soy amigo, y quiero sentir ese sentimiento de poder que tanto anhelo sentir hace mucho tiempo, junto contigo. Ambos queremos lo mismo, pero déjame dejarte algo en claro. Esto no se trata si es bueno o malo. El concepto de bondad y maldad viene de nuestra propia mente humana, Geras. Es aquello que nos impulsa a hacer lo que deseamos tanto, el motivo de nuestras acciones. ¿Crees que destronar a Castro será bueno para ti? Así es. ¿Para él y sus seguidores lo será? No. Pero lo único que importa aquí eres tú. Tú eres más grande que cualquier otra persona. Porque así garantizas tu supervivencia, solo el más fuerte sobrevive. Y TÚ, eres Geras. Y cambiarás la historia.
Geras le dio una sonrisa un tanto alegre a Benja, pero al mismo tiempo estaba inseguro de sí mismo, de lo que estaba por realizar. Ya no había marcha atrás.
Luego de un par de minutos de estar esperando, Benja en las cámaras logró ver un convoy. Primero vino un grupo de autos, eran un total de 6, en los cuales bajó un gran grupo de personas. Eran de la mafia Mancubus. Entre los miembros que bajaron, Benja diviso al líder de la organización. Era un tipo al cual lo hacían llamar “Echo”. Era alto, de 1.90m, de aproximadamente 40 años, pelo canoso y una cicatriz que le cubre el ojo derecho completamente, dejándolo ciego de esa parte. Con poca habla, inspiraba temor con su sola presencia. No era de extrañar por qué Mancubus era la banda más temida y poderosa de Los Ángeles.
Benja: Mamá oso llegó a la madriguera… ahora solo queda… bingo.
Benja logró divisar el ultimo convoy, ésta vez era un grupo de camionetas, solo que atrás iba un furgón. Cuando llegaron, bajó un grupo de agentes del FBI. Y Benja pudo divisar a Castro bajando de una de las camionetas. Estaba vestido de forma encubierta, pero lo pudo detectar fácilmente gracias a que las cámaras contaban con un sistema de reconocimiento facial.
Benja: Papá oso llegó… es momento de accionar.
Geras: ¿Por dónde voy entonces?
Benja: Vos vas a entrar en dirección a la sala de reuniones, mientras que yo voy para la sala de cocina. Los conductos no parecen grandes, pero lo son, aunque sea para que vayamos agachados. Ten cuidado con las rejillas, si permaneces mucho tiempo cerca, te podrán ver.
Geras: Lo tengo. Veremos donde van esos dos.
Benja: Si los encuentras, empieza a grabarlos. Ésta es nuestra única oportunidad de desenmascarar a Castro.
Geras: ¿Y luego?
Benja: Las ventilaciones que vamos vos y yo, llegan hasta un gran almacén. Entonces, uno de los dos, junta la información y nos reunimos en el punto de encuentro. Entonces nos escabullimos, ya que pienso que no habrá mucha gente ahí, y salimos sin que nadie se entere que estuvimos.
Geras: El plan perfecto parece entonces. ¿Tienes algún plan B o algo?
Benja: No creo que haga falta, pero por si acaso…
Geras: Olvídalo, no hay tiempo que perder
Sin perder más tiempo, ambos entraron a las ventilaciones hacia el lugar que tenían planeado ir. Las ventilaciones eran un tanto grande para el tamaño promedio. Ambos podían entrar solo si andaban agachados. Luego de andar y tragar mucho polvo, el dúo llegó a sus posiciones. Justamente, ambos podían ver perfectamente las salas por las rejillas, solo debían procurar no asomarse mucho o sino iban a ser descubiertos. El que tuvo suerte aquí fue Benja; Castro y Echo se reunieron con parte de sus fuerzas en la cocina. Sin dudarlo y sin avisarle a Geras, tomó su cámara y empezó a grabar la conversación en video cuidadosamente…
Echo: ¿Entonces… donde habíamos quedado la otra vez?
Castro: Claro mi amigo… escucha, puedo dejar que hagas todas tus operaciones de drogas sin interferencia de la policía. Puedo colocar oficiales corruptos en distintas zonas de control. Solo necesitaran un código en clave o algo por el estilo para saber que son ustedes, y así dejarlos pasar… y a cambio…
Echo: Sí, nosotros podemos proveerte de armas. Podemos traértelas del exterior a bajos costos. Claro, necesitas pagar una parte.
Castro: Eso no es problema, por supuesto. Si hace falta puedo aumentar algunos impuestos para pagar eso.
Echo: ¿Y para que necesitas las armas?
Castro: Prácticamente puedo utilizarlas para armar mejor al ejercito del país, pero además planeo vendérselas a milicias extranjeras. Puedo ganarme sus confianzas y comprarlos. La lealtad se compra, mi amigo. Puedo hacer que hagan distintas operaciones bajo mi mando, no hará falta utilizar el ejército para necesitas internas y quizás externas. Es mucho más eficaz y rentable económicamente usar ejércitos privados que los nacionales.
Echo: ¿Cómo que ejércitos?
Castro: Motorhead… The Cell… Magma… Son los mejores ejércitos privados que hay actualmente.
Echo: Espero que la entrada de estas milicias a suelo americano no perjudique nuestras operaciones.
Castro: Estarán bajo mi mando, no te descuides por eso… Estados Unidos podría llegar a ser la potencia más poderosa del mundo...
Benja quedó mirando atónito la escena, Castro dio una pequeña risa un tanto siniestra y justo terminó de grabar. Se quedó esperando a que la juntada se fuera del lugar para poder irse, pero no se daba el momento. Tenían las pruebas, Castro tenía un plan que podría considerarse malévolo entre manos, ahora solo debían escapar del lugar lo antes posible. Benja procedió a comunicarse en voz baja con su colega.
Benja: Geras… tengo la información, se reunieron en mi punto. Debemos irnos lo antes posibles.
Pero Geras no respondía, misteriosamente. Benja intentó hablarle otra vez.
Benja: ¿Geras? ¿Estás ahí?
Geras: Te escucho, antes recibía estática, no sé qué pasó.
Benja: Bien. Tengo las pruebas. Sigue hasta el almacén, nos reuniremos ahí.
Geras: Ya estaba en camino, había supuesto que estaban en la cocina ya que no se presentaron en la sala de reuniones y no había nadie cerca. Nos vemos en el alma-
Geras no pudo terminar la oración, ya que lo próximo que escucho Benja fue como un grito cortado y un golpe seco y ruidoso.
Benja: ¿Geras? ¡¿Geras?! ¿Estás ahí?
Lo que en realidad sucedió fue que Geras se cayó por una rejilla que estaba en el camino y al parecer, no vio. La rejilla de metal cayó al piso al igual que Geras, generando un fuerte ruido y dándole un buen golpe a nuestro amigo. Cuando éste pudo levantarse y mirar alrededor, estaba oscuro, solo veía un haz de luz que venía debajo de una puerta. Se levantó y empezó a meter mano cerca de ésta esperando que haya un interruptor para iluminar el lugar. Su inteligencia le sirvió. Cuando pudo ver atentamente donde estaba, vio que era una habitación donde guardaban herramientas. Al darse cuenta, miró el mapa del lugar para revisar donde estaba exactamente. Se dio cuenta que, en el mapa de las ventilaciones, la rejilla donde cayó no estaba, luego miró el mapa con las habitaciones y vio que no estaba lejos del almacén.
Geras entonces vio el comunicador para el oído con el que hablaba con Benja, pero cuando procedió a agarrarlos, escuchó unos pasos acercándosele, entonces, sin dudarlo, agarró una linterna, que fue lo primero que vio, y apagó la luz de la habitación. En un instante, la puerta se abrió y un miembro de Mancubus se asomó a ver lo que había causado el ruido de antes. Logró ver la rejilla, pero le llamó más la atención el comunicador de Geras. Entonces, se agacho a tomarlo, pero antes de hacerlo, Geras aprovechó la distracción y con la cabeza de la linterna, le dio un golpe rotundo en la cabeza, lo suficientemente fuerte para noquearlo. El temerario de Geras cerró la puerta, prendió la luz, ocultó al sujeto en una esquina y tomó el comunicador.
Geras: ¿Benja?
Benja: ¡¿Geras?! ¿Qué carajos te pasó?
Geras: Al parecer… caí por una rejilla que no estaba en el mapa, y parece que no puedo volver a subir. Voy a tener que ir por los pasillos evitando a la guardia de Castro y a los narcos de Mancubus.
Benja: Maldita sea, entonces hay que realizar un plan B…
Sin embargo, la suerte se les acabó en un instante a los chicos…
Guardaespaldas de Echo: ¡HAY UN TIPO EN LA VENTILACION!
Benja volteo rápidamente para ver como lo habían descubierto, se expuso mucho en la rejilla sin darse cuenta, además de que se lo podía escuchar hablar un poco. Rápidamente, Benja echó carrera agachado al mismo tiempo que Mancubus y el FBI procedían a dispararle. Castro y Echo ni lo dudaron y salieron en dirección a sus vehículos, escoltados por sus miembros de seguridad.
Benja: ¡POR ESTO DEBIMOS HABER TRAIDO ARMAS GRANDES!
Agente del FBI: Señor Presidente, el lugar está comprometido, debemos irnos.
Castro: Intentó asesinarnos, maldita sea. REVISEN SI ES EL UNICO O HAY MÁS.
Geras: ¡¿Benja, que mierda está pasando?!
Benja: Hazme caso, toma un arma y nos veremos en el almacén.
Geras tomó la pistola del guardia de Mancubus y procedió a salir al punto de encuentro. Benja mientras tanto salió por una rejilla de la ventilación y cayó en un pasillo largo en el cual empezó a correr. Luego de atravesar esquinas y otros pasillos, se cruzó a un narco de Mancubus, y sin dudarlo se le abalanzó encima. Comenzó a forcejear con él para sacarle el rifle de asalto que estaba utilizando, pero Benja usó unos trucos sucios; le escupió en la cara y le dio una patada en las zonas delicadas. El tramposo de Benja tomó el arma y cuando el sujeto se encontraba en el suelo, procedió a darle un tiro entre cejas. Sin embargo, el ruido de la pelea, atrajo a otras personas indeseadas, 3 miembros del FBI. Para suerte de Benja, pudo esconderse en una habitación que estaba a su costado. Los tres soldados revisaron el cuerpo, pero ahí ocurrió algo imprevisto. 4 narcos llegaron al lugar y malinterpretaron las cosas en un momento.
Narco: ¡Ellos mataron a nuestro amigo! ¡DISPAREN!
Agente del FBI: ¡NO, ALTO!
Pero rápidamente los miembros de Mancubus empezaron a disparar, matando al agente que trataba de explicar la situación. Benja se encontró en medio de fuego cruzado. En cierto momento, los narcos empezaron a moverse hacia adelante presionando a los agentes del FBI ya que los superaban en número. Benja simplemente esperó a que se pongan cerca de la puerta donde él estaba, y aprovechando la distracción, tomo al último de los narcos por detrás, lo uso como escudo y empezó a disparar a ambos bandos sin dudarlo, acabando con todos en el proceso, y luego al escudo humano que había utilizado. Benja dio un fuerte respiro, recargó su AK-47, y siguió emprendiendo la marcha, a ver si en el camino se encontraba a Geras.
Geras no encontró mucha resistencia en su camino, se encontraba entre salas y pasillos, pero cuando alguien se acercaba, prefería esconderse, además, se dio cuenta que los agentes del FBI y Mancubus se estaban matando entre sí, entonces no le hacía falta intervenir. Luego de un buen trecho por pasillos, cuando giró en una esquina, un agente lo atrapó por detrás, y lo primero que hizo fue sacarle el pasamontañas que tenía. Inmediatamente, Geras comenzó a forcejear, pero dejó de hacerlo cuando sintió la pistola del hombre en la sien.
Agente del FBI: ¡Te tengo, recordaré tu cara! Ahora levanta las manos y ni se te ocurra hacer nada. Tu vienes conmigo, ¡Te llevaré con el presidente Castro!
Geras: Maldita sea, esto no puede ser mejor…
Sin embargo, para su suerte, Benja apareció de la nada, y rápidamente apunto a quien mantenía a Geras de rehén.
Benja: Suéltalo imbécil, o te pondré un balazo en tu pequeño cerebro.
Agente del FBI: ¡Baja el arma o lo mato!
Geras: Vamos hermano, hazle caso.
Benja: Ni pienses que lo haré.
Agente del FBI: ¡¿Acaso estás demente, quieres que lo mate?!
Benja: ¡ASÍ ES MI AMIGO! ¡ESTOY MUY LOCO! ¡ADELANTE PRUEBAME!
Geras: Esperen, podemos resolver esto de una forma u otra.
Agente del FBI: ¡ATRÁS! ¡NO QUIERO HERIR A NA-
Benja perdió rápidamente la paciencia y con un tiro impecable, mató al hombre. Geras se asustó y miró el cadáver del agente.
Geras: Sabes… no era necesario eso.
Benja: Esperaba un “Gracias Benja”
Geras: Gracias… Benja.
Benja: Sigamos camino ahora que estamos juntos. No estamos lejos del almacén.
Geras: Te sigo.
Benja se acomodó, Geras agarró un par de cargadores para su pistola del cuerpo del agente y ambos siguieron rumbo a la salida. Se podían escuchar disparos a lo lejos.
Luego de seguir y evitar algunos enfrentamientos, llegaron al almacén. Cuando llegaron, vieron como fuerzas del FBI y de Mancubus se enfrentaban entre maquinas frigoríficas. Geras y Benja no tenían otra opción que pasar a través del fuego cruzado, pero debían escapar lo antes posible si querían salir vivos de allí.
Benja: Geras, ve detrás mío. Trataremos de escabullirnos entre las máquinas y las cajas. Están ocupados matándose entre ellos por suerte.
Geras: ¿Planeas que simplemente corramos?
Benja: Aún no… hay que esperar el momento perfecto.
Dicho esto, ambos se escondieron detrás de unas cajas. Estaban a pocos metros de la salida. Mientras tanto, observaban como Mancubus y el FBI seguían disparándose entre sí, solo que el primer bando tenia mayor ventaja numérica. Estos estaban en la salida del almacén, lo que le impedía al dúo salir del lugar. Sin embargo, la balanza de la suerte se balanceó a favor de Geras y Benja de nuevo, ya que el grupo de narcotraficantes avanzó hacia donde estaban los miembros del FBI. Tenían una oportunidad.
Benja: ¡AHORA!
Geras: ¡VAMOS, AHORA!
Ambos entendieron la situación a la vez y corrieron en dirección al agujero que Mancubus les generó. Sin mirar atrás, corrieron a la salida y rápidamente se pusieron a cubierto apenas salieron ya que los narcos procedieron a dispararles, pero fallaron en el proceso. Benja y Geras subieron al techo por una escalera, y acto seguido, saltaron hacia un árbol. Cuando bajaron de éste, se encontraban en la calle.
Benja: Vámonos a la camioneta, ya tuvimos suficiente acción por hoy.
Se subieron al vehículo, y partieron a la casa de Benja, sanos y salvos.
Cuando llegaron, luego de la medianoche, se sacaron todo el equipo, Geras le devolvió todo a Benja, y éste último le dio la cámara a Geras.
Geras: ¿Qué pasa?
Benja: Quiero que tú tengas la evidencia.
Geras: ¿Por qué?
Benja: Quiero que vayas con los periódicos o con alguien confiable, y quiero que seas tú quien se lleve la gloria por desenmascarar a Castro.
Geras: Pero… Benja, vos me ayudaste a hacer todo esto. Vos prácticamente hiciste todo, yo solo arruine parte del plan.
Benja: No me interesa. Tú querías tu venganza, ahora está en la palma de tu mano.
Geras: Gracias… hermano. Mañana iré a algún periódico o noticiero para que vean esto. Descuida, esto terminará dentro de poco.
Benja: Hey espera… antes que nada… quiero darte otra cosa que vi antes de partir… tal vez te sirva contra Castro. Y si preguntas si es real o no, pues ESO existe, y puedes utilizarlo contra él, como ultimo recurso.
Benja pasó un papel con una fotografía a Geras. Éste ultimo la vio algo confundido, pero de igual forma la aceptó. Ambos se despidieron, llenos de orgullo.
Geras llegó a su casa a las 2 de la mañana, casi 3. Sus padres dormían, entró a su habitación y dejó la cámara a un costado de la cama. Se acostó, cansado, y durmió plácidamente… Al día siguiente, Geras se levantó temprano, se disponía a ir a mostrar las pruebas de Castro y Mancubus. Se puso ropa cómoda, desayunó algo rápido, pero antes, su padre lo detuvo un momento.
Friedrich: ¿A dónde vas con tanta prisa, hijo?
Geras: Lo siento pa, pero necesito ir a un lugar temprano si es posible.
Friedrich: ¿Qué lugar es?
Geras: Oh… es solo un lugar, pero no es nada importante, descuida.
Friedrich: ¿Seguro, hijo?
Geras: Sí, claro. No te preocupes, padre.
Friedrich: Geras… siento que me estás ocultando algo a mí, y a tu madre. ¿Te sucede algo?
Geras no sabía que decir entonces. Parece que su padre es más inteligente que lo que él pensaba. ¿Qué se supone que iba a decirle? A Geras no le quedaba otra…
Geras: Lo siento padre… voy a ir a algún noticiero o periódico importante, para que vean algo que tengo en esta cámara.
Friedrich: ¿Qué es?
Geras: Si quieres… puedes ver.
En ese momento, su madre, Maria, apareció, pero no preguntó que pasaba, ni su hijo ni su marido, simplemente se metió. Geras tuvo un momento de confianza con sus padres y les dio la cámara. Si no les decía la verdad, era cuestión de tiempo que se den cuenta de lo que estaba por suceder. Él ya no quería mentirles más. Sus padres miraron la grabación sin decir nada al respecto, pero sus miradas de preocupación hacían que no hagan faltas palabras.
Maria: Hijo… ¿Esto es verdad?
Friedrich: ¿Qué tiene en mente Castro? No… no puedo entender bien. ¿Quieres mostrar esta información a la población?
Geras: Me parece lo más justo…
Friedrich: Me cuesta entender que busca con su plan. O tal vez la confusión que tenemos se debe a que, esto es solo una parte de un rompecabezas.
Maria: ¿De qué hablas, amor?
Friedrich: Hablo de que no sabemos si Castro tiene algo más en plan. Se hace amigos de una banda de narcotraficantes, y quiere usar ejércitos privados para aumentar poder. ¿Quién sabe qué puede hacer con él? Además, uno puede pensar que pueden ser para buenos propósitos, pero Castro… no me convence que podría hacer algo así, no podría buscar algo bueno, aliándose con gente mala como ésta…
Geras: Así es… Algo está por tramar, y necesito detenerlo antes de que algo malo suceda.
Maria: Pero… hijo. ¿A qué se debe esto?
Geras: Castro… cuando me traicionó, sentí un odio infinito hacia él, y ahora tengo la oportunidad de demostrar quién es en verdad. Pero aún siento que se viene un peligro grande que está relacionado con él. Necesito evitarlo, y evitar que ustedes, y mis amigos, terminen involucrados. Estoy cansado de mentirles, padres. Necesito detener a Castro antes de que sea tarde.
Friedrich: Sabes, hijo. No eres el único que ha ocultado cosas…
Geras: ¿Padre, a que te refieres?
Friedrich: Déjame que te cuente una historia, hijo…
Maria: Oh, esto se pondrá bueno.
Friedrich: Cuando yo era mucho más joven, solía ir de aventuras por todos lados. Pero no hablo de ir de parranda por la ciudad o por el país, sino que era un aventurero, ¡Como los de las películas! Entonces iba por todo el mundo, ya que conocía un tipo que podía hacerles trabajos, un tanto sucios y otros no. Ganaba bien y así tu viejo se ganaba la vida. Siempre buscaba tesoros, era lo que más me importaba, porque al tenerlos, me sentía orgulloso. Pero cuando me fui haciendo más viejo, me di cuenta de la realidad… ¿De qué me servían realmente los tesoros que recolecté? Conseguí dinero, pero no por vender los tesoros, sino por hacer todo el trabajo. Parte de los tesoros que conseguía se los daba a otra persona y otros me los quedaba. Pero lo más importante que hacia esto por simple gusto mío. El dinero nunca me sirvió ni tampoco me pareció un problema, pero el dilema que más afronté luego fue cuando, por mis viajes, perdía personas que me importaban. Mucha gente murió por mi culpa, tanto buena como mala, y eso está completamente mal, porque se supone que en las aventuras no pasa eso. Recuerdo que en mi último viaje perdí a mi mejor amigo, y se suponía que ese trabajo no lo iba a hacer… mi arrogancia le costó la vida a mi amigo Chuck… y cuando vos naciste, supe que no podía seguir más con esto.
Geras se quedó pensando en toda la historia de su padre, y de repente, sintió un enorme respeto hacia él, más de lo que ya antes sentía.
Geras: Padre… no sé qué decir.
Maria: Geras, tienes que saber tu propio limite, porque puede costarte mucho, no solo a ti, sino a quienes tienes a tu alrededor…
Friedrich: Pero lo que tienes aquí, ya no puedes darte la vuelta e ignorar esto. Tienes un destino grande entre manos, mi hijo. Tú eres un aventurero, igual que yo, y debes ir en busca de tu fortuna. Tú buscas libertad en tu alma, en tu pasado, y buscas libertad en todo un país antes de que la oscuridad caiga sobre ella.
Maria: Hijo, nosotros te queremos mucho, te apoyamos, ante todo. Necesitas exponer a Castro antes de que sea tarde para todos.
Geras: Papá… mamá… gracias por todo esto.
Friedrich: Te amamos mucho hijo. Ahora debes seguir y finalizar tu camino. Recuerda que, durante el recorrido, habrá caídas y tropezones, pero mientras te mantengas con intenciones de seguir, nadie podrá pararte de tu objetivo. Recuerda que nosotros siempre estaremos contigo no importa donde sea, porque somos tus padres. Siempre estaremos en tu mente, y en tu corazón, acompañándote.
Geras abrazó a sus padres, agarró la cámara, salió de la casa, y saludó a sus padres una última vez.
Friedrich: Ve hijo, ¡Ve por el tesoro que se llama libertad!
Y Geras partió hacia CNN, el noticiero más importante de Los Ángeles…
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Si les gusto este capitulo, no olviden compartirlo con sus amigos, un saludo cordialmente, Geropio~
Sin más, les traigo el siguiente capitulo, espero que lo disfruten. El dia de hoy les publico esta parte y en otro post estará el siguiente, para compensar el largo tiempo que paso desde el capitulo pasado jsjs
Si alguno se perdió un capitulo, aquí está la lista uwu:
Prologo: Operación Libertad - Prologo
Capitulo 1: Operación Libertad - Capitulo 1: Bienvenidos al Paraiso
Capitulo 2: Operación Libertad - Capitulo 2: Cosa del pasado
Capitulo 3: Operación Libertad - Capitulo 3: La calma antes de la tormenta
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La amistad que había entre Benja, Geras y Santi era tanto normal como única. Un tiempo después de que Geras abandonó a Castro. Geras conoció a Santi en línea y de la misma forma conocieron a Benja, esta vez mediante el juego “DOOM”. La amistad entre Geras y Santi siempre fue sólida, desde el momento que se conocieron, uno al otro se protegió de cualquier cosa, pero cuando Geras conoció a Benja, a éste último lo vio igual a él, con una cara y personalidad de haber pasado por las mismas cosas que él pasó. Benja sintió lo mismo al conocerlo, pero en cuanto a la relación entre los 3, Santi siempre fue el cerebro, Benja el musculo y Geras la valentía. Cuando trabajan uno con otro, eran fuertes realizando cualquier cosa, pero los 3 juntos eran aún más capaces. Sin embargo, siempre hubo “algo” que impedía que funcionen al 100% de su capacidad…
Benja vivía en una casa, de calidad media, solo. Cada tanto se la pasaba con algunos vecinos de la zona o con otros amigos que él tenía. Siempre fue una persona leal, pero aun así desconfiada, y muy vengativa, que lo traicionen es lo último que él desea que le suceda. Es por esta razón que siempre fue un amigo tan cercano a Geras.
Luego de un par de días de aquel encuentro que Santi y Benja tuvieron, éste último decidió visitar a Geras y ver que pensaba y que tramaba. Según Santi, él y Jezabel eran los únicos que podían hablar “de verdad” con Geras. Benja no sabía si la novia de su amigo ya había hablado con él, pero por las dudas iría a verlo y escuchar sus propuestas contra Castro. La idea de si Benja estaba a favor de Geras o en su contra no estaban del bien claras aún… aproximadamente como a las 15:10 del día 29 de mayo, Benja llego a la casa de su mejor amigo. Al tocar la puerta, fue saludado por la madre de Geras.
Maria: ¡Hola Benjamín! Tanto tiempo ha pasado desde la última vez que te vi. ¡Creciste bastante y estás más flaco!
Benja: Gracias señora Bernstein, ¿Está Geras en casa?
Maria: Por supuesto, pasa nomas hijo.
Benja entró a la casa. Era la primera vez que la veía desde hace un buen tiempo. La última vez que la visito se veía un poco más pequeña, pero ahora se veía más grande gracias a la remodelación del padre de Geras. Puede que Friedrich nunca haya sido arquitecto, pero cuando se trata de remodelar una casa, él nunca falla.
Friedrich: Ah, ¡Benja! Tanto tiempo mi amigo, ¿Qué te trae aquí?
Benja: Venía a saludarlos, sobre todo a su hijo.
Friedrich: ¿Buscas a Geras? Está en el patio ahora mismo haciendo no sé qué.
Benja: Gracias señor. Un gusto volver a verlo después de tanto tiempo.
Friedrich: El gusto es mío, querido. ¿Quieres comer o tomar algo de paso?
Benja: No gracias, estoy bien.
Benja les dio una sonrisa a Friedrich y a María, y fue a ver a Geras. Cuando salió al patio, encontró a Geras sentado dándole la espalda, escribiendo en un apunte. Benja trató de mirar que escribía, pero para no parecer sospechoso, directamente prefirió no seguir haciéndolo y directamente saludó a Geras.
Benja: Hola hermano…
Geras se giró sorprendido el momento que escuchó la voz de Benja ya que lo reconoció al instante. Con una sonrisa en la cara se levantó de la mesa, dejó los apuntes a un lado y corrió a abrazar a su amigo.
Geras: ¡BENJA! Ha pasado tanto tiempo…
Benja: Así es, mi amigo.
Geras: Pero… ¿Qué haces aquí?
Benja: Ah, eso… venía a visitarte después de tanto tiempo, pero no solo eso únicamente.
Geras: Claro, es un placer verte otra vez hermano, pero, ¿Qué asunto te trae aquí además?
Benja: Veras… tú sabes de lo que se trata. El otro día me encontré con un amigo nuestro y me hablo de algo bastante importante.
Geras: ¿Quién?
Benja: ¿Quién más crees? Me encontré a Santi
Geras: ¿De verdad? ¿De que hablaron?
Benja: ¿Tú que crees?
Geras: Oh no… ¿Acaso quiere que te metas en todo esto?
Benja: No, Santiago quiere que yo te ayude. Él sabe que vos no le harás caso, entonces me pidió que venga aquí, sin más.
Geras: Claro… entonces, ¿Qué quieres?
Benja: Quiero saber que planeas hacer con Castro, es todo.
Geras: ¿Quieres detenerme?
Benja: Geras… no voy a detenerte. Vengo a ayudarte contra Castro. No vas a pelear solo.
Geras: ¿Qué? ¿De qué…?
Benja: Escucha Geras, tú quieres pelear contra Castro, y yo como el buen amigo que soy, voy a apoyarte. No importa lo que pienses hacer, quiero ayudarte.
Geras: Benja… ¿De verdad?
Benja: Claro, para algo están los amigos, ¿Verdad? Para apoyarse uno al otro.
Geras: Creo que tienes razón… entonces ambos estamos en esto.
Benja: Así es, ¿Cuál es tu plan contra el desgraciado de Castro?
Geras: No lo sé… pero me gustaría que hablemos de esto en algún lugar mejor, no quiero que mis padres se enteren de esto y terminen involucrados
Benja: Hmmm, podemos hablarlo de esto en mi casa, es un lugar mucho más seguro.
Geras y Benja partieron a la casa de éste último. Geras despidió a sus padres y se quedó pensando en ellos. Luego pensó en Benja por la inesperada propuesta que le dio. No pensó que Benja lo ayudaría a “combatir” a Castro, sino más bien pensaba que lo iba a tratar de detener. Este movimiento inesperado de su amigo hizo que Geras aumentara el respeto y confianza que le tenía a Benjamín. Luego de una buena caminata en la cual no hubo charla sobre Castro, llegaron a la casa de Benja. Geras se encontró una casa bastante normal, pero en realidad Benja tenía un sótano y un ático donde guardaba de todo. Cosas bastantes importantes y secretas. Terminaron bajando al sótano donde estaba mejor organizado y limpio que arriba.
Benja: Bueno… aquí hay un montón de cosas. Tengo una pizarra con el mapa de Los Ángeles. Computadora de alta tecnología, de todo lo que necesitemos para nuestra hazaña histórica. Nadie nos puede espiar aquí, así que, cuéntame nuestro plan.
Geras: Verás… no confió mucho en Castro. Ya no lo hago desde aquel hecho. Pero con todas las cosas que se rumorea que hizo antes de llegar a la presidencia, no confío que vaya a tener una presidencia impecable, trama algo entre manos. No sé qué puede ser, pero conozco sus ambiciones, y dudo bastante que aún las haya dejado atrás. No buscaría matarlo, no sabría cómo, pero necesitamos una forma de destituirlo. Necesitamos pruebas que vayan en su contra. Tiene que haberlas, estoy seguro…
Benja: Sabes… hace un tiempo, cuando escuché que había sido elegido presidente, no dejé pasar la oportunidad y averigüé sobre Castro y sus antecedentes. Consulté con algunos contactos y la información que antes me habían pasado ya no está, a excepción de poca data que aún permanece como rumor.
Geras: No necesitamos rumores, necesitamos pruebas firmes.
Benja: Paciencia, necesito hablar con un amigo
Geras: ¿Quién?
Benja: Su nombre es Alan, pero trabaja recolectando información oculta por toda la Deep Web bajo el nombre de a77ax.
Geras: Un nombre muy sutil. ¿Crees que tenga información?
Benja: Él puede conseguirme información de cualquier tipo, confía en él… solo tardará un momento en responder.
Geras: ¿Y si tu contacto no tiene información viable que nos sirva?
Benja: Mira, puede que no tenga información que sea 100% útil, pero algo debe tener sobre Castro, algo suficiente para que después podamos resolver el resto
Geras: De acuerdo… Antes dijiste que tenías información sobre Castro, ¿Qué sucedió con esa data?
Benja: Mira, normalmente en la Deep web puedes conocer información de cualquier persona, siempre hay alguien que te espía sin que te des cuenta, si necesitas información del tipo más insignificante posible, habrá bastante, esto es debido a que mucha de la data que hay sobre la población del mundo se basa en las agencias de inteligencia. Aquí en Estados Unidos, la información se saca de la CIA y el FBI. El tema es que había info sobre Castro, pero cuando resultó elegido presidente del país, esa data se perdió, porque las agencias de inteligencia borraron todo para que no usen la mala información que tenían en su contra… una brillante jugada por parte de ellos.
Geras: ¿Y nadie puede acceder a la información de la CIA o del FBI?
Benja: Buena suerte accediendo a su base de datos, dicen que la única forma de acceder es dentro del edificio. Eso o gastar un dineral enorme para romper una seguridad de millones de dólares. Y no sé qué es peor.
Geras: Entonces, ¿De dónde saca información a77ax?
Benja: Son rumores que corren por cientos de páginas por la Deep web, ten paciencia, ya nos dirá algo que sirva…
Geras: Eso espero…
Luego de un rato corto… un mensaje de a77ax llegó.
Benja: Veamos lo que nos llegó… bueno, acá dice que la única información que tiene es que Castro antes de volverse presidente, negociaba con narcotraficantes. Parece que tu amigo le prometió a una banda llamada “Mancubus” que si le ofrecían protección a lo que él querría, cuando se vuelva presidente, él prometería que los dejaría hacer sus negocios en paz sin el peligro de la policía.
Geras: ¿Entonces…?
Benja: La data que nos mandó A77ax dice que el grupo se reunirá con Castro mañana en un frigorífico abandonado a las 11 de la noche. Dice que habrá mucha guardia resguardando, tanto como de Mancubus como una división privada del FBI destinada a cuidar a Castro.
Geras: ¿Qué sugieres que hagamos?
Benja: Mira Geras, tienes una clara oportunidad aquí de recolectar información contra Castro y mostrar al país quien de verdad es su presidente. Lo que yo planeo es que vayamos, nos colemos y saquemos fotos o videos de Castro y su grupo de amiguitos, ¿Será peligroso? Sí, pero creo que no tenemos ninguna mejor opción para desenmascarar al mentiroso que es Castro.
Geras: ¿Meternos en un frigorífico sin que nadie se cuenta con un montón de seguridad? No lo sé, pero suena demasiado peligroso, pero creo que no tenemos otra alternativa. ¿Cómo crees que podemos entrar?
Benja: Puedo conseguir algo de equipo para entrar por el tejado del lugar y entrar por las ventilaciones. Tendría que preguntarle a A77ax si puede conseguirnos unos planos del lugar, así sabemos bien donde ir… y claro, necesitaremos un par de armas por si las cosas se tornan feas.
Geras: Justamente eso no es lo que queremos que pase. Si nos descubren, estaremos muertos en un par de segundos. Si hacemos todo bien y sigilosamente, ni las necesitaremos
Benja: Está bien, tienes razón, así de paso me ahorro algo de dinero. Luego hablare con A77ax para todo este lio, ¿Estás seguro de todo esto?
Geras: La verdad… no lo sé… pero no tengo otra opción… Castro debe caer.
Benja: Que así sea… trataré de conseguir todo hoy, y te avisaré mañana cuando vamos.
Geras: De acuerdo.
Geras se pasó todo el resto de ese día pensando en Castro. Él era alguien que lo tenía en su cabeza todo el tiempo. Geras estaba obsesionado con acabar con él y limpiar todo lo relacionado con él. Eran las 6 PM y se encontraba escuchando música en su habitación mientras miraba algunas fotos viejas que tenía con familiares y amigos. Entre las fotos había una con Castro, que el momento en que la vio, no la agarro y la rompió, sino que sintió remordimientos y algo de tristeza y simplemente la guardo con el resto. En un momento, se escuchó el timbre de su casa. Como sus padres no estaban porque se habían ido a comprar unas cosas, fue a abrir. Cuando abrió la puerta, se encontró con Jezabel, a quien inmediatamente la invitó a entrar.
Geras: Jez, corazón, ¿Qué haces acá? ¡Pasa, por favor!
Jezabel: Hola Geras, no voy a estar mucho rato, solo vine a hablarte de algo.
Geras: De acuerdo, ¿De qué es?
Jezabel: Es sobre Castro, sé que quieres planear algo contra él, y estoy aquí para hablar con vos.
Geras: ¿Vos también? Benja estuvo conmigo y ya habló conmigo.
Jezabel: ¿Y qué te dijo? O más bien, ¿Qué le dijiste?
Geras: Vino aquí, charlamos un poco porque, ya sabes, no lo veía hace un largo tiempo, y entre todo, me preguntó por Castro, básicamente no le dije nada, pero insistió en que no le haga nada a Castro porque me iba a ocasionar problemas.
Geras al decir estas últimas palabras, comenzó a dudar de lo que dijo, porque estaba mintiéndole a Jezabel, su propia novia. Si Jezabel descubría todo, iba a terminar aún más involucrada de lo que Geras quería. Sin embargo, le parecía que mentirle era lo mejor que podía hacer en esa situación.
Jezabel: ¿De verdad te dijo eso? Conociendo apenas a Benja como es, pensé que te diría de matarlo o algo así.
Geras: Sí… me tiró esa idea, pero logré detenerlo antes de que se le ocurra algo peor y luego cambio de parecer justo a tiempo.
Jezabel: Me parece bien… si de verdad te dijo que no te obsesiones con él, tiene razón.
Geras: ¿Por qué lo dices?
Jezabel: Geras, escúchame. Si intentas atacar a Castro, no valdrá la pena. Todas nuestras vidas están bien hasta ahora, ¿No es así? ¿Para qué quieres alterar toda la tranquilidad que estamos teniendo? Tu relación con Castro, tu pasado, todo eso te está arrastrando a un abismo que luego no podrás salir. Quiero que pienses en un poco en lo que tienes. Me tienes a mí, a tus padres, a Santi, a Benja, a Camila, al resto. No es necesario buscar venganza por algo que ocurrió hace una década, Geras…
Geras: Jezabel… fue hace una década, pero tú no conoces lo que es confiar completamente en alguien y que luego te use como una marioneta. Castro es un hombre malo, presiento que no hará nada bueno ahora que está al mando de prácticamente todo.
Jezabel: No, no conozco que se siente ser traicionado así, pero… ¿Y si Castro ya dejó ir el pasado y vos todavía seguís amarrado a él? ¿Qué pasa si te estás equivocando y Castro está haciendo lo que tú no puedes?
Geras: ¿De qué hablas?
Jezabel: ¿Y si él solo busca tu perdón y redimir todo su pasado? Desde mi punto de vista, él podría ser un buen presidente y tratar de ser mejor persona.
Geras: Pero… no lo sé.
Jezabel: Geras, escúchame. Trata de perdonarlo. Todo ya ocurrió hace un largo tiempo. Debes dejar atrás el pasado, mirar las cosas maravillosas que tienes en el presente, y caminar hacia el futuro. Meterte en todo este lío, puede ocasionar problemas más grandes de lo que tú y yo podemos imaginar.
Geras: Jez… no sé qué hacer la verdad…
Jezabel: Solo escúchame… trata de no ir contra él. Solo trata de dialogar con él si es posible, sino deja que todo vaya a su curso. Quiero que estés a salvo, te estoy protegiendo de ti mismo.
Geras: Está bien… te haré caso. Dejaré que todo vaya normal.
Jezabel: De acuerdo… te amo Geras.
Geras: Yo también… Jez.
Ambos se despidieron, Geras cerró la puerta y pensó en ella. ¿Y si tal vez Jezabel tenía razón? ¿Castro vale la pena? Pero luego volvió a recordar lo de Benja y A77ax, y luego en el pasado… volvió a mirar las fotos que había dejado antes, pero agarró la que tenía con Castro. Sin dudarlo, partió la foto a la mitad y la hizo pequeños pedazos. Luego, lleno de rabia por dentro, pero de forma serena, dijo:
“Castro va a morir”
Al día siguiente, a las 8 de la noche, recibió una llamada de Benja. Ya tenía todo preparado.
Benja: Ya tengo todo, ven a casa, a las 10 salimos al lugar.
Y así fue, sin decirle nada ni dudarlo. Tomó un par de cosas y las colocó en una mochila, se la puso y salió en taxi a la casa de Benjamín. Llegó a las 9:02 PM a su hogar, y cuando llegó, lo dejó entrar y fueron directo al sótano.
Geras: ¿Estamos listos?
Benja: Aquí tengo todo, esa mesa de ahí tengo tu equipo, y yo tengo aquí el mío.
Geras miró en la mesa, y vio que su equipo consistía de un traje negro de malla, un pasamontañas con un agujero para ambos ojos, unas gafas de visión nocturna y un chaleco negro antibalas ligero. También había unos auriculares con micrófono para comunicarse, y si las cosas se ponían peligrosas, una pistola con silenciador, y con algunos cargadores.
Geras: Pensé que no necesitaríamos armas.
Benja: A77ax me las dio gratis, dijo que siempre hace falta llevarlas, aunque haya problemas o no.
Geras: ¿Qué piensas de todo esto? ¿Tienes todo planeado?
Benja: Tengo los planos del lugar. Entraremos por el lugar por el techo con el uso de un garfio. Esperamos a que llegué la caballería y luego entramos por los conductos de ventilación a donde se supone que se van a reunir, que A77ax supuso que lo pueden hacer en la cocina o en la sala de reuniones. Tendremos que averiguarlo.
Geras: ¿Y si mejor esperamos dentro de la ventilación?
Benja: Apenas entramos en la ventilación agachados, no quiero quedarme tanto tiempo dentro de esas cosas.
Geras: Creo que esto será una misión suicida.
Benja: Así es, mi amigo.
Geras: Pero valdrá la pena…
Llegaron al lugar media hora antes que Castro. Se estacionaron a un par de cuadras del lugar, y entraron por una parte que no estaba custodiada por nadie. Subieron al techo usando los ganchos y tuvieron una buena vista. Geras logró asomarse para ver la entrada. Parecía que ya había algo de protección por parte de Mancubus, por suerte para Benja y Geras, la retaguardia del lugar estaba desprotegida.
Benja: Tenemos la ventaja de venir antes, aunque sea. Ahora el plan es esperar a que vengan, y cuando lo hagan, nos dividimos. Yo voy a la sala de reuniones y tú vas a la sala de cocina.
Geras: Bueno, entonces hay que matar el tiempo, esperar a que vengan a nosotros…
Benja: Mientras voy a colocar un par de pequeñas cámaras aquí afuera para ver la entrada y tener una idea de por dónde vienen.
Benja empezó a poner unas cámaras falsas que podía mirar desde su celular. Colocó dos en la entrada principal, una arriba de un punto estratégico del techo que desde allí podía mirar la calle donde estaba la entrada, y otra cámara por el portón de atrás por donde el dúo había entrado. Mientras tanto, Geras sacó una caja de cigarrillos de su mochila y se dispuso a encender uno.
Benja: Hey, no. ¿Acaso no sabes que fumar hace mal a tu organismo? ¿Quieres ser fuerte? Entonces no inhales este gas maligno, es malo, tonto.
Geras: Uno solo no me hará mal.
Benja: Eso dices ahora.
Geras miró de forma chistosa a Benja, guardó el paquete de cigarrillos en la mochila y se puso a mirar al cielo. Era una noche completamente despejado y estrellada.
Geras: Benja, quiero preguntarte… ¿Qué hiciste durante todo este tiempo que no nos hablamos?
Benja: Cosas…
Geras: ¿Qué cosas? Quiero saber algo.
Benja: Bueno veras, mientras no salgo con vos me trato de ganar algo de dinero trabajando de aquí por allá, ya sabes.
Geras: ¿Haciendo que cosas?
Benja: Ciertas cosas… a veces A77ax me consigue trabajo y gano algo decente.
Geras: ¿A77ax? ¿Qué tipo de trabajo te da?
Benja: Geras, tú tienes toda mi confianza y yo la tuya, así que no sé por qué te oculto esto. A veces tengo trabajos normales, pero cada tanto A77ax me da trabajos un tanto complicados, como entregar cargamentos de drogas o armas. Es bastante ilegal, pero el dinero que se obtiene a partir de esto, no te imaginas. Sirve demasiado.
Geras: Pero, Benja… ¿No crees que es algo peligroso y malo?
Benja: Depende, pero normalmente yo no lo veo peligroso.
Geras: Pero… Benja…
Benja: Déjame darte una moraleja. Vos y yo no somos tan diferentes después de todo. Ambos queremos lo mismo: Poder. Queremos ser mejores que nadie y que nadie nos pise, ¿No es así? Tú quieres acabar con Castro para asegurar tu venganza, para dejarlo en ridículo y ser la persona que desenmascaró a un presidente corrupto. ¿No crees que hacer algo así no te haría sentir muy poderoso? Yo quiero acabar con Castro al igual que tú porque se lo merece, y además porque soy amigo, y quiero sentir ese sentimiento de poder que tanto anhelo sentir hace mucho tiempo, junto contigo. Ambos queremos lo mismo, pero déjame dejarte algo en claro. Esto no se trata si es bueno o malo. El concepto de bondad y maldad viene de nuestra propia mente humana, Geras. Es aquello que nos impulsa a hacer lo que deseamos tanto, el motivo de nuestras acciones. ¿Crees que destronar a Castro será bueno para ti? Así es. ¿Para él y sus seguidores lo será? No. Pero lo único que importa aquí eres tú. Tú eres más grande que cualquier otra persona. Porque así garantizas tu supervivencia, solo el más fuerte sobrevive. Y TÚ, eres Geras. Y cambiarás la historia.
Geras le dio una sonrisa un tanto alegre a Benja, pero al mismo tiempo estaba inseguro de sí mismo, de lo que estaba por realizar. Ya no había marcha atrás.
Luego de un par de minutos de estar esperando, Benja en las cámaras logró ver un convoy. Primero vino un grupo de autos, eran un total de 6, en los cuales bajó un gran grupo de personas. Eran de la mafia Mancubus. Entre los miembros que bajaron, Benja diviso al líder de la organización. Era un tipo al cual lo hacían llamar “Echo”. Era alto, de 1.90m, de aproximadamente 40 años, pelo canoso y una cicatriz que le cubre el ojo derecho completamente, dejándolo ciego de esa parte. Con poca habla, inspiraba temor con su sola presencia. No era de extrañar por qué Mancubus era la banda más temida y poderosa de Los Ángeles.
Benja: Mamá oso llegó a la madriguera… ahora solo queda… bingo.
Benja logró divisar el ultimo convoy, ésta vez era un grupo de camionetas, solo que atrás iba un furgón. Cuando llegaron, bajó un grupo de agentes del FBI. Y Benja pudo divisar a Castro bajando de una de las camionetas. Estaba vestido de forma encubierta, pero lo pudo detectar fácilmente gracias a que las cámaras contaban con un sistema de reconocimiento facial.
Benja: Papá oso llegó… es momento de accionar.
Geras: ¿Por dónde voy entonces?
Benja: Vos vas a entrar en dirección a la sala de reuniones, mientras que yo voy para la sala de cocina. Los conductos no parecen grandes, pero lo son, aunque sea para que vayamos agachados. Ten cuidado con las rejillas, si permaneces mucho tiempo cerca, te podrán ver.
Geras: Lo tengo. Veremos donde van esos dos.
Benja: Si los encuentras, empieza a grabarlos. Ésta es nuestra única oportunidad de desenmascarar a Castro.
Geras: ¿Y luego?
Benja: Las ventilaciones que vamos vos y yo, llegan hasta un gran almacén. Entonces, uno de los dos, junta la información y nos reunimos en el punto de encuentro. Entonces nos escabullimos, ya que pienso que no habrá mucha gente ahí, y salimos sin que nadie se entere que estuvimos.
Geras: El plan perfecto parece entonces. ¿Tienes algún plan B o algo?
Benja: No creo que haga falta, pero por si acaso…
Geras: Olvídalo, no hay tiempo que perder
Sin perder más tiempo, ambos entraron a las ventilaciones hacia el lugar que tenían planeado ir. Las ventilaciones eran un tanto grande para el tamaño promedio. Ambos podían entrar solo si andaban agachados. Luego de andar y tragar mucho polvo, el dúo llegó a sus posiciones. Justamente, ambos podían ver perfectamente las salas por las rejillas, solo debían procurar no asomarse mucho o sino iban a ser descubiertos. El que tuvo suerte aquí fue Benja; Castro y Echo se reunieron con parte de sus fuerzas en la cocina. Sin dudarlo y sin avisarle a Geras, tomó su cámara y empezó a grabar la conversación en video cuidadosamente…
Echo: ¿Entonces… donde habíamos quedado la otra vez?
Castro: Claro mi amigo… escucha, puedo dejar que hagas todas tus operaciones de drogas sin interferencia de la policía. Puedo colocar oficiales corruptos en distintas zonas de control. Solo necesitaran un código en clave o algo por el estilo para saber que son ustedes, y así dejarlos pasar… y a cambio…
Echo: Sí, nosotros podemos proveerte de armas. Podemos traértelas del exterior a bajos costos. Claro, necesitas pagar una parte.
Castro: Eso no es problema, por supuesto. Si hace falta puedo aumentar algunos impuestos para pagar eso.
Echo: ¿Y para que necesitas las armas?
Castro: Prácticamente puedo utilizarlas para armar mejor al ejercito del país, pero además planeo vendérselas a milicias extranjeras. Puedo ganarme sus confianzas y comprarlos. La lealtad se compra, mi amigo. Puedo hacer que hagan distintas operaciones bajo mi mando, no hará falta utilizar el ejército para necesitas internas y quizás externas. Es mucho más eficaz y rentable económicamente usar ejércitos privados que los nacionales.
Echo: ¿Cómo que ejércitos?
Castro: Motorhead… The Cell… Magma… Son los mejores ejércitos privados que hay actualmente.
Echo: Espero que la entrada de estas milicias a suelo americano no perjudique nuestras operaciones.
Castro: Estarán bajo mi mando, no te descuides por eso… Estados Unidos podría llegar a ser la potencia más poderosa del mundo...
Benja quedó mirando atónito la escena, Castro dio una pequeña risa un tanto siniestra y justo terminó de grabar. Se quedó esperando a que la juntada se fuera del lugar para poder irse, pero no se daba el momento. Tenían las pruebas, Castro tenía un plan que podría considerarse malévolo entre manos, ahora solo debían escapar del lugar lo antes posible. Benja procedió a comunicarse en voz baja con su colega.
Benja: Geras… tengo la información, se reunieron en mi punto. Debemos irnos lo antes posibles.
Pero Geras no respondía, misteriosamente. Benja intentó hablarle otra vez.
Benja: ¿Geras? ¿Estás ahí?
Geras: Te escucho, antes recibía estática, no sé qué pasó.
Benja: Bien. Tengo las pruebas. Sigue hasta el almacén, nos reuniremos ahí.
Geras: Ya estaba en camino, había supuesto que estaban en la cocina ya que no se presentaron en la sala de reuniones y no había nadie cerca. Nos vemos en el alma-
Geras no pudo terminar la oración, ya que lo próximo que escucho Benja fue como un grito cortado y un golpe seco y ruidoso.
Benja: ¿Geras? ¡¿Geras?! ¿Estás ahí?
Lo que en realidad sucedió fue que Geras se cayó por una rejilla que estaba en el camino y al parecer, no vio. La rejilla de metal cayó al piso al igual que Geras, generando un fuerte ruido y dándole un buen golpe a nuestro amigo. Cuando éste pudo levantarse y mirar alrededor, estaba oscuro, solo veía un haz de luz que venía debajo de una puerta. Se levantó y empezó a meter mano cerca de ésta esperando que haya un interruptor para iluminar el lugar. Su inteligencia le sirvió. Cuando pudo ver atentamente donde estaba, vio que era una habitación donde guardaban herramientas. Al darse cuenta, miró el mapa del lugar para revisar donde estaba exactamente. Se dio cuenta que, en el mapa de las ventilaciones, la rejilla donde cayó no estaba, luego miró el mapa con las habitaciones y vio que no estaba lejos del almacén.
Geras entonces vio el comunicador para el oído con el que hablaba con Benja, pero cuando procedió a agarrarlos, escuchó unos pasos acercándosele, entonces, sin dudarlo, agarró una linterna, que fue lo primero que vio, y apagó la luz de la habitación. En un instante, la puerta se abrió y un miembro de Mancubus se asomó a ver lo que había causado el ruido de antes. Logró ver la rejilla, pero le llamó más la atención el comunicador de Geras. Entonces, se agacho a tomarlo, pero antes de hacerlo, Geras aprovechó la distracción y con la cabeza de la linterna, le dio un golpe rotundo en la cabeza, lo suficientemente fuerte para noquearlo. El temerario de Geras cerró la puerta, prendió la luz, ocultó al sujeto en una esquina y tomó el comunicador.
Geras: ¿Benja?
Benja: ¡¿Geras?! ¿Qué carajos te pasó?
Geras: Al parecer… caí por una rejilla que no estaba en el mapa, y parece que no puedo volver a subir. Voy a tener que ir por los pasillos evitando a la guardia de Castro y a los narcos de Mancubus.
Benja: Maldita sea, entonces hay que realizar un plan B…
Sin embargo, la suerte se les acabó en un instante a los chicos…
Guardaespaldas de Echo: ¡HAY UN TIPO EN LA VENTILACION!
Benja volteo rápidamente para ver como lo habían descubierto, se expuso mucho en la rejilla sin darse cuenta, además de que se lo podía escuchar hablar un poco. Rápidamente, Benja echó carrera agachado al mismo tiempo que Mancubus y el FBI procedían a dispararle. Castro y Echo ni lo dudaron y salieron en dirección a sus vehículos, escoltados por sus miembros de seguridad.
Benja: ¡POR ESTO DEBIMOS HABER TRAIDO ARMAS GRANDES!
Agente del FBI: Señor Presidente, el lugar está comprometido, debemos irnos.
Castro: Intentó asesinarnos, maldita sea. REVISEN SI ES EL UNICO O HAY MÁS.
Geras: ¡¿Benja, que mierda está pasando?!
Benja: Hazme caso, toma un arma y nos veremos en el almacén.
Geras tomó la pistola del guardia de Mancubus y procedió a salir al punto de encuentro. Benja mientras tanto salió por una rejilla de la ventilación y cayó en un pasillo largo en el cual empezó a correr. Luego de atravesar esquinas y otros pasillos, se cruzó a un narco de Mancubus, y sin dudarlo se le abalanzó encima. Comenzó a forcejear con él para sacarle el rifle de asalto que estaba utilizando, pero Benja usó unos trucos sucios; le escupió en la cara y le dio una patada en las zonas delicadas. El tramposo de Benja tomó el arma y cuando el sujeto se encontraba en el suelo, procedió a darle un tiro entre cejas. Sin embargo, el ruido de la pelea, atrajo a otras personas indeseadas, 3 miembros del FBI. Para suerte de Benja, pudo esconderse en una habitación que estaba a su costado. Los tres soldados revisaron el cuerpo, pero ahí ocurrió algo imprevisto. 4 narcos llegaron al lugar y malinterpretaron las cosas en un momento.
Narco: ¡Ellos mataron a nuestro amigo! ¡DISPAREN!
Agente del FBI: ¡NO, ALTO!
Pero rápidamente los miembros de Mancubus empezaron a disparar, matando al agente que trataba de explicar la situación. Benja se encontró en medio de fuego cruzado. En cierto momento, los narcos empezaron a moverse hacia adelante presionando a los agentes del FBI ya que los superaban en número. Benja simplemente esperó a que se pongan cerca de la puerta donde él estaba, y aprovechando la distracción, tomo al último de los narcos por detrás, lo uso como escudo y empezó a disparar a ambos bandos sin dudarlo, acabando con todos en el proceso, y luego al escudo humano que había utilizado. Benja dio un fuerte respiro, recargó su AK-47, y siguió emprendiendo la marcha, a ver si en el camino se encontraba a Geras.
Geras no encontró mucha resistencia en su camino, se encontraba entre salas y pasillos, pero cuando alguien se acercaba, prefería esconderse, además, se dio cuenta que los agentes del FBI y Mancubus se estaban matando entre sí, entonces no le hacía falta intervenir. Luego de un buen trecho por pasillos, cuando giró en una esquina, un agente lo atrapó por detrás, y lo primero que hizo fue sacarle el pasamontañas que tenía. Inmediatamente, Geras comenzó a forcejear, pero dejó de hacerlo cuando sintió la pistola del hombre en la sien.
Agente del FBI: ¡Te tengo, recordaré tu cara! Ahora levanta las manos y ni se te ocurra hacer nada. Tu vienes conmigo, ¡Te llevaré con el presidente Castro!
Geras: Maldita sea, esto no puede ser mejor…
Sin embargo, para su suerte, Benja apareció de la nada, y rápidamente apunto a quien mantenía a Geras de rehén.
Benja: Suéltalo imbécil, o te pondré un balazo en tu pequeño cerebro.
Agente del FBI: ¡Baja el arma o lo mato!
Geras: Vamos hermano, hazle caso.
Benja: Ni pienses que lo haré.
Agente del FBI: ¡¿Acaso estás demente, quieres que lo mate?!
Benja: ¡ASÍ ES MI AMIGO! ¡ESTOY MUY LOCO! ¡ADELANTE PRUEBAME!
Geras: Esperen, podemos resolver esto de una forma u otra.
Agente del FBI: ¡ATRÁS! ¡NO QUIERO HERIR A NA-
Benja perdió rápidamente la paciencia y con un tiro impecable, mató al hombre. Geras se asustó y miró el cadáver del agente.
Geras: Sabes… no era necesario eso.
Benja: Esperaba un “Gracias Benja”
Geras: Gracias… Benja.
Benja: Sigamos camino ahora que estamos juntos. No estamos lejos del almacén.
Geras: Te sigo.
Benja se acomodó, Geras agarró un par de cargadores para su pistola del cuerpo del agente y ambos siguieron rumbo a la salida. Se podían escuchar disparos a lo lejos.
Luego de seguir y evitar algunos enfrentamientos, llegaron al almacén. Cuando llegaron, vieron como fuerzas del FBI y de Mancubus se enfrentaban entre maquinas frigoríficas. Geras y Benja no tenían otra opción que pasar a través del fuego cruzado, pero debían escapar lo antes posible si querían salir vivos de allí.
Benja: Geras, ve detrás mío. Trataremos de escabullirnos entre las máquinas y las cajas. Están ocupados matándose entre ellos por suerte.
Geras: ¿Planeas que simplemente corramos?
Benja: Aún no… hay que esperar el momento perfecto.
Dicho esto, ambos se escondieron detrás de unas cajas. Estaban a pocos metros de la salida. Mientras tanto, observaban como Mancubus y el FBI seguían disparándose entre sí, solo que el primer bando tenia mayor ventaja numérica. Estos estaban en la salida del almacén, lo que le impedía al dúo salir del lugar. Sin embargo, la balanza de la suerte se balanceó a favor de Geras y Benja de nuevo, ya que el grupo de narcotraficantes avanzó hacia donde estaban los miembros del FBI. Tenían una oportunidad.
Benja: ¡AHORA!
Geras: ¡VAMOS, AHORA!
Ambos entendieron la situación a la vez y corrieron en dirección al agujero que Mancubus les generó. Sin mirar atrás, corrieron a la salida y rápidamente se pusieron a cubierto apenas salieron ya que los narcos procedieron a dispararles, pero fallaron en el proceso. Benja y Geras subieron al techo por una escalera, y acto seguido, saltaron hacia un árbol. Cuando bajaron de éste, se encontraban en la calle.
Benja: Vámonos a la camioneta, ya tuvimos suficiente acción por hoy.
Se subieron al vehículo, y partieron a la casa de Benja, sanos y salvos.
Cuando llegaron, luego de la medianoche, se sacaron todo el equipo, Geras le devolvió todo a Benja, y éste último le dio la cámara a Geras.
Geras: ¿Qué pasa?
Benja: Quiero que tú tengas la evidencia.
Geras: ¿Por qué?
Benja: Quiero que vayas con los periódicos o con alguien confiable, y quiero que seas tú quien se lleve la gloria por desenmascarar a Castro.
Geras: Pero… Benja, vos me ayudaste a hacer todo esto. Vos prácticamente hiciste todo, yo solo arruine parte del plan.
Benja: No me interesa. Tú querías tu venganza, ahora está en la palma de tu mano.
Geras: Gracias… hermano. Mañana iré a algún periódico o noticiero para que vean esto. Descuida, esto terminará dentro de poco.
Benja: Hey espera… antes que nada… quiero darte otra cosa que vi antes de partir… tal vez te sirva contra Castro. Y si preguntas si es real o no, pues ESO existe, y puedes utilizarlo contra él, como ultimo recurso.
Benja pasó un papel con una fotografía a Geras. Éste ultimo la vio algo confundido, pero de igual forma la aceptó. Ambos se despidieron, llenos de orgullo.
Geras llegó a su casa a las 2 de la mañana, casi 3. Sus padres dormían, entró a su habitación y dejó la cámara a un costado de la cama. Se acostó, cansado, y durmió plácidamente… Al día siguiente, Geras se levantó temprano, se disponía a ir a mostrar las pruebas de Castro y Mancubus. Se puso ropa cómoda, desayunó algo rápido, pero antes, su padre lo detuvo un momento.
Friedrich: ¿A dónde vas con tanta prisa, hijo?
Geras: Lo siento pa, pero necesito ir a un lugar temprano si es posible.
Friedrich: ¿Qué lugar es?
Geras: Oh… es solo un lugar, pero no es nada importante, descuida.
Friedrich: ¿Seguro, hijo?
Geras: Sí, claro. No te preocupes, padre.
Friedrich: Geras… siento que me estás ocultando algo a mí, y a tu madre. ¿Te sucede algo?
Geras no sabía que decir entonces. Parece que su padre es más inteligente que lo que él pensaba. ¿Qué se supone que iba a decirle? A Geras no le quedaba otra…
Geras: Lo siento padre… voy a ir a algún noticiero o periódico importante, para que vean algo que tengo en esta cámara.
Friedrich: ¿Qué es?
Geras: Si quieres… puedes ver.
En ese momento, su madre, Maria, apareció, pero no preguntó que pasaba, ni su hijo ni su marido, simplemente se metió. Geras tuvo un momento de confianza con sus padres y les dio la cámara. Si no les decía la verdad, era cuestión de tiempo que se den cuenta de lo que estaba por suceder. Él ya no quería mentirles más. Sus padres miraron la grabación sin decir nada al respecto, pero sus miradas de preocupación hacían que no hagan faltas palabras.
Maria: Hijo… ¿Esto es verdad?
Friedrich: ¿Qué tiene en mente Castro? No… no puedo entender bien. ¿Quieres mostrar esta información a la población?
Geras: Me parece lo más justo…
Friedrich: Me cuesta entender que busca con su plan. O tal vez la confusión que tenemos se debe a que, esto es solo una parte de un rompecabezas.
Maria: ¿De qué hablas, amor?
Friedrich: Hablo de que no sabemos si Castro tiene algo más en plan. Se hace amigos de una banda de narcotraficantes, y quiere usar ejércitos privados para aumentar poder. ¿Quién sabe qué puede hacer con él? Además, uno puede pensar que pueden ser para buenos propósitos, pero Castro… no me convence que podría hacer algo así, no podría buscar algo bueno, aliándose con gente mala como ésta…
Geras: Así es… Algo está por tramar, y necesito detenerlo antes de que algo malo suceda.
Maria: Pero… hijo. ¿A qué se debe esto?
Geras: Castro… cuando me traicionó, sentí un odio infinito hacia él, y ahora tengo la oportunidad de demostrar quién es en verdad. Pero aún siento que se viene un peligro grande que está relacionado con él. Necesito evitarlo, y evitar que ustedes, y mis amigos, terminen involucrados. Estoy cansado de mentirles, padres. Necesito detener a Castro antes de que sea tarde.
Friedrich: Sabes, hijo. No eres el único que ha ocultado cosas…
Geras: ¿Padre, a que te refieres?
Friedrich: Déjame que te cuente una historia, hijo…
Maria: Oh, esto se pondrá bueno.
Friedrich: Cuando yo era mucho más joven, solía ir de aventuras por todos lados. Pero no hablo de ir de parranda por la ciudad o por el país, sino que era un aventurero, ¡Como los de las películas! Entonces iba por todo el mundo, ya que conocía un tipo que podía hacerles trabajos, un tanto sucios y otros no. Ganaba bien y así tu viejo se ganaba la vida. Siempre buscaba tesoros, era lo que más me importaba, porque al tenerlos, me sentía orgulloso. Pero cuando me fui haciendo más viejo, me di cuenta de la realidad… ¿De qué me servían realmente los tesoros que recolecté? Conseguí dinero, pero no por vender los tesoros, sino por hacer todo el trabajo. Parte de los tesoros que conseguía se los daba a otra persona y otros me los quedaba. Pero lo más importante que hacia esto por simple gusto mío. El dinero nunca me sirvió ni tampoco me pareció un problema, pero el dilema que más afronté luego fue cuando, por mis viajes, perdía personas que me importaban. Mucha gente murió por mi culpa, tanto buena como mala, y eso está completamente mal, porque se supone que en las aventuras no pasa eso. Recuerdo que en mi último viaje perdí a mi mejor amigo, y se suponía que ese trabajo no lo iba a hacer… mi arrogancia le costó la vida a mi amigo Chuck… y cuando vos naciste, supe que no podía seguir más con esto.
Geras se quedó pensando en toda la historia de su padre, y de repente, sintió un enorme respeto hacia él, más de lo que ya antes sentía.
Geras: Padre… no sé qué decir.
Maria: Geras, tienes que saber tu propio limite, porque puede costarte mucho, no solo a ti, sino a quienes tienes a tu alrededor…
Friedrich: Pero lo que tienes aquí, ya no puedes darte la vuelta e ignorar esto. Tienes un destino grande entre manos, mi hijo. Tú eres un aventurero, igual que yo, y debes ir en busca de tu fortuna. Tú buscas libertad en tu alma, en tu pasado, y buscas libertad en todo un país antes de que la oscuridad caiga sobre ella.
Maria: Hijo, nosotros te queremos mucho, te apoyamos, ante todo. Necesitas exponer a Castro antes de que sea tarde para todos.
Geras: Papá… mamá… gracias por todo esto.
Friedrich: Te amamos mucho hijo. Ahora debes seguir y finalizar tu camino. Recuerda que, durante el recorrido, habrá caídas y tropezones, pero mientras te mantengas con intenciones de seguir, nadie podrá pararte de tu objetivo. Recuerda que nosotros siempre estaremos contigo no importa donde sea, porque somos tus padres. Siempre estaremos en tu mente, y en tu corazón, acompañándote.
Geras abrazó a sus padres, agarró la cámara, salió de la casa, y saludó a sus padres una última vez.
Friedrich: Ve hijo, ¡Ve por el tesoro que se llama libertad!
Y Geras partió hacia CNN, el noticiero más importante de Los Ángeles…
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Si les gusto este capitulo, no olviden compartirlo con sus amigos, un saludo cordialmente, Geropio~